La mandarina es una fruta altamente valorada por su elevado contenido de vitamina C y su perfil nutricional completo, que la posicionan como una aliada para fortalecer las defensas del organismo. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), su ingesta regular contribuye a la prevención de enfermedades cardiovasculares, infecciones, anemia, alergias, diabetes y diversos tipos de cáncer.
Además de potenciar el sistema inmunológico, la mandarina ayuda a controlar niveles de colesterol, aliviar el estreñimiento, regular la presión arterial, combatir la deshidratación, reducir la obesidad y disminuir el estrés. Su perfil de vitaminas, antioxidantes y compuestos bioactivos la hacen una opción accesible para complementar una alimentación equilibrada.
Destaca por su alto contenido de vitamina C, que favorece la protección del sistema inmunológico mediante la formación de colágeno y la protección de las células frente al daño oxidativo. También es una fuente significativa de ácido fólico, fundamental durante el embarazo para el desarrollo fetal adecuado.
Sus flavonoides y betacaroteno aportan propiedades antioxidantes que contribuyen a la protección celular y contienen sinefrina, un compuesto que regula la producción de colesterol en el cuerpo. Estudios sugieren que su consumo puede influir en los niveles de insulina, promoviendo el uso del azúcar como energía en lugar de almacenarla como grasa, ayudando así en el control del peso.
Además, la mandarina posee propiedades antimicrobianas que fortalecen la defensa natural contra virus, hongos y bacterias, y su consumo beneficia la salud de la piel, ya que sus nutrientes y antioxidantes favorecen procesos de regeneración celular y recuperación cutánea. El aceite extraído de la fruta también se asocia con la creación de nuevas células y tejidos, promoviendo la regeneración de la piel.
Incorporar mandarina en la dieta diaria aporta nutrientes clave que apoyan la salud general y refuerzan las defensas naturales del organismo, haciendo de esta fruta una opción saludable para mantener un estilo de vida equilibrado.