Manuel Vilas, reconocido autor de obras como 'Ordesa', relata en su nueva novela 'Islandia' el proceso emocional tras el fin de su matrimonio, que se gestó con una compra conjunta de billetes para un crucero a Islandia. Dos días antes de que su pareja le comunicara su intención de separarse, ambos planearon el viaje, que ahora simboliza el tránsito de una relación amorosa a una amistad. Vilas califica el viaje como un acto que refleja la transición emocional, y asegura que evitar conversaciones difíciles es un error.
La novela surge a partir de una llamada telefónica en la que su esposa, la escritora Ana Merino —una figura que en la obra denomina Ada— le comunica que ya no está enamorada. Vilas explica que en ese momento experimentó una serie de emociones complejas, entre ellas la idealización de su pareja y el temor a la soledad, aspectos que explora en un relato de estructura proustiana donde confronta los recuerdos y la percepción del amor pasado.
Vilas prefiere referirse a esta experiencia como un 'adiós' en lugar de un 'divorcio' o 'ruptura', ya que considera que implica una transformación de identidad. En declaraciones, el autor indica que, frente a la tendencia social de seguir adelante sin profundizar en lo que el proceso implica, los escritores solemos recurrir a la palabra para dar sentido a la experiencia.
El autor agrega que su exesposa ha entendido la intención de su libro, aunque no ha leído 'Islandia' por la posibilidad de que le cause dolor o que le impulse a modificar aspectos de la historia. Vilas subraya que la obra es una ficción basada en una experiencia real, reflejando la compleja relación entre realidad e invento en la literatura.
Asimismo, Vilas ha divulgado detalles sobre su proceso creativo, como la depósito de 20 diarios íntimos en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, incluyendo registros desde los años 90 hasta 2010. Explica que la decisión de donarlos, con la condición de que no puedan abrirse hasta 2051, fue motivada por el deseo de dejar atrás un pasado que ya no se identifica con su presente, asumiendo que para entonces estará en otra etapa de su vida. Los diarios reflejan su evolución personal y las dificultades de nombrar emocionalmente ciertos aspectos de su relación y su proceso de duelo.