El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, afrontó su primera prueba de gestión desde que asumió el cargo, tras un reclamo salarial de agentes policiales que generó tensión a nivel nacional. La protesta, ocurrida en Rosario, involucró a oficiales vestidos de civil y con rostros cubiertos que exigían mejores condiciones laborales y aumentos salariales, lo que llevó a la suspensión temporal de unos 20 policías, según anunció el Ministerio de Seguridad provincial.
El conflicto se profundizó tras la difusión de casos de suicidio y denuncias de bajos salarios en las fuerzas policiales, además de una protesta simbólica en la Jefatura de Policía que fue ampliamente cubierto por los medios. Investigaciones en marcha apuntan a posibles operaciones para generar caos durante la protesta, incluyendo denuncias de falta de infraestructura y de la difusión de un decreto falso con beneficios para policías.
Este escenario impactó en la relación entre Pullaro y la Casa Rosada, ante la resistencia del gobernador a reunirse con el ministro del Interior, Diego Santilli. Sin embargo, esta semana tuvieron contacto telefónico, en un diálogo que fue apoyado por el Gobierno nacional, aunque criticado por sectores libertarios locales, asociados a La Libertad Avanza y a Karina Milei.
Asimismo, el contexto político nacional y provincial revela que, más allá de las tensiones, el reclamo policial evidenció que los niveles salariales en Santa Fe están cerca de los 2 millones de pesos para policías en funciones de calle, marcando un referente para otras provincias, como Entre Ríos, donde Rogelio Frigerio anunció un aumento.
Anticipando las elecciones de 2027, Pullaro, líder de la alianza Provincial Unidas, mantiene en la mira la reelección y la posibilidad de consolidar alianzas, aunque enfrenta dificultades por su vínculo pendular entre ciertos sectores del radicalismo y el gobierno central. La relación con La Libertad Avanza es tensa, y en el escenario político, el posible desdoblamiento de los comicios provinciales mantiene abiertas las opciones, especialmente con presencia significativa de la fuerza libertaria, que aún busca fortalecer su posicionamiento ante las próximas elecciones.
El contexto de las protestas policiales coincide con anuncios de Pullaro, quien afirmó que enero fue el mes menos violento en la historia de la provincia, y con reuniones con dirigentes nacionales, incluido Javier Milei, con quien comparte electorado en la región.
Mientras tanto, el panorama político y de seguridad en Santa Fe se mantiene en fase de definición, con el desafío de gestionar la demanda social y fortalecer su liderazgo en un escenario preelectoral complejo, en el que las relaciones con el Gobierno federal y las fuerzas políticas internas jugarán un papel fundamental para garantizar la estabilidad y la continuidad del proyecto político de Pullaro hacia 2027.