Norma Aguilar, trabajadora doméstica originaria de México, fue grabada en un video viral el 31 de enero de 2026 al descubrir que el dueño de la vivienda en Nueva York para la que laboraba era un agente de inmigración. La mujer, que comparte regularmente su rutina en redes sociales, encontró una placa metálica en una de las casas que identificaba al propietario como parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La grabación muestra su sorpresa y temor al percatarse del objeto, aunque la publicación tiene un tono humorístico y no denuncia directamente una amenaza. Aguilar expresó en los comentarios que fue la primera vez que enfrentaba una situación de este tipo, aunque sabe de casos similares entre otros migrantes. Este episodio ocurre en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos en 2026, con aumentos significativos en operativos del ICE, mayor vigilancia y detenciones masivas de personas latinoamericanas, especialmente mexicanas, en ciudades como Nueva York. La Administración de Joe Biden ha incrementado el presupuesto del ICE casi tres veces en los últimos años, y las cifras oficiales muestran un aumento en las detenciones y deportaciones, que han generado preocupaciones en las comunidades migrantes. Además, las autoridades han implementado nuevas estrategias, como el uso de cámaras corporales, para reforzar sus operativos, mientras que los centros de detención están siendo ampliados para alojar hasta 135,000 personas diarias. Paralelamente, gobiernos locales en estados como Illinois, California y Nueva York buscan limitar la colaboración con las agencias federales, en medio de debates jurídicos y políticos. La creciente presión ha llevado a que cerca de 1.9 millones de migrantes opten por la auto-deportación ante el temor a ser arrestados, reflejando el impacto psicológico y social de estas políticas en familias mexicanas y latinoamericanas. El testimonio de Norma Aguilar refleja la vulnerabilidad de quienes dependen de empleos informales y enfrentan la amenaza constante de encuentros con autoridades migratorias en su día a día. La viralización de su video ha abierto una discusión sobre la inseguridad y el miedo que persiste en la comunidad migrante en Estados Unidos.