El Gobierno de México enfrenta una batalla legal contra una empresa inglesa por el incumplimiento en la compra de 650 ventiladores destinados a atender la emergencia por Covid-19. Durante la conferencia matutina, la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro Sánchez, explicó que este conflicto inició en 2020, cuando el país enfrentaba la llegada del virus. El entonces Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI) desembolsó 1,416 millones de pesos en abril de ese año, pagados por adelantado por 1,000 ventiladores a la compañía británica Viva Enterprises Limited. Sin embargo, la entrega fue deficiente y tardía: solo llegaron 50 ventiladores en forma parcial y retrasada. "El contrato, celebrado el 4 de abril de 2020 por adjudicación directa, establecía un pago total de 59.2 millones de dólares, equivalentes a 1,416 millones de pesos, con el compromiso de tener los ventiladores en menos de una semana", explicó la funcionaria. A partir del 28 de abril, comenzaron las reclamaciones por retrasos, y el 19 de junio, la empresa devolvió 17.7 millones de dólares, correspondientes a 300 ventiladores. Para julio, solo entregaron 50 ventiladores adicionales, sumando un total de 350 de los 1,000 comprometidos. Quedan pendientes 650 ventiladores, y el INSABI continúa presionando por su reembolso. En agosto de 2020, Viva intentó argumentar que también propiedad de Encore Health, los ventiladores entregados correspondían a ellos, pese a que los contratos son distintos. La denuncia por estos hechos fue presentada en 2012 ante la Fiscalía General de la República y actualmente se investiga. Debido a que el contrato se firmó en Inglaterra, el caso se ventila en jurisdicción londinense, donde se busca acreditar el delito de engaño. Se espera que en diciembre se realicen las audiencias, y se confía en una sentencia favorable, ya que existen pruebas que acreditan la no entrega de los ventiladores prometidos durante la crisis sanitaria.