El director de cine Michael Bay interpuso una demanda contra Cadillac, acusando a la marca de plagio de elementos visuales de su estilo en el anuncio del nuevo monoplaza de Cadillac F1 presentado en el Super Bowl LX. La controversia surgió tras la revelación del vehículo, que generó atención global debido a su diseño y a la presencia de los pilotos Checo Pérez y Valtteri Bottas en el evento en Levi’s Stadium, California, ante una audiencia de más de 130 millones de espectadores.
El anuncio, emitido durante uno de los eventos deportivos más vistos del año, tuvo un presupuesto de 15 millones de dólares y marcó la entrada de Cadillac en la Fórmula 1 como la undécima escudería de la categoría. La campaña publicitaria destacaba por su estética diferenciada, dividida en dos mitades, y la banda sonora de Max Richter, transmitiendo dinamismo y sofisticación.
Michael Bay, conocido por dirigir las sagas Transformers, Armageddon y Bad Boys, alegó que la escudería y la productora del anuncio reprodujeron su "estética visual y técnicas de cámara registradas" en la pieza, luego de que no se alcanzara un acuerdo para que él dirigiera el comercial. Según Bay, el diseño de la campaña es una "copia al carbón" de su estilo personal, por lo que decidió emprender acciones legales.
Por su parte, General Motors, propietaria de Cadillac, calificó las acusaciones como una "distracción sin fundamentos" y defendió el spot como una creación original que celebra la ingeniería estadounidense. Además, aclaró que la dirección del anuncio estuvo a cargo del cineasta Sam Piling, con colaboración en la dirección de Max Richter, enfocándose en una conceptualización cinematográfica con contenido contenido en la banda sonora.
Desde el entorno deportivo, Graeme Lowdon, director de Cadillac F1, reafirmó el compromiso de la escudería con la innovación y la audacia, destacando su intención de dejar huella en la máxima categoría del automovilismo y en la proyección internacional de la marca. La campaña en el Super Bowl sirvió para potenciar su presencia global y posicionarse como un agente de cambio en los estándares tradicionales de la Fórmula 1.