A casi tres semanas del secuestro de 10 trabajadores mineros en Concordia, Sinaloa, la búsqueda de cinco de ellos continúa, mientras que otros cinco han sido hallados en fosas clandestinas en El Verde, según informaron fuentes de la Fiscalía. Mineros que trabajaban en la empresa Viszla Silver rompieron el silencio y precisaron que el motivo del ataque estuvo relacionado con amenazas previas por parte de grupos delictivos que ordenaron dejar la zona.
En entrevista con Reporte 100 Sonora, los mineros identificados como 'José' y 'Juan' explicaron que, incluso antes del secuestro, recibieron advertencias directas de organizaciones criminales para abandonar la región, argumentando que su seguridad no podía ser garantizada. Los mineros aseguraron que la privación de libertad fue una represalia por no atender esas instrucciones, ya que las amenazas fueron claras y dolorosas.
Contrario a la hipótesis oficial que sugiere que los mineros habrían sido confundidos con un grupo rival en medio de la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza, los trabajadores refutaron esa versión, asegurando que las víctimas fueron levantadas en sus hogares en Clementina, un residencial utilizado como campamento, con conocimiento completo del comando. La única excepción sería Pablo Osorio, quien fue secuestrado en la carretera y no era empleado directo de la mina.
Los trabajadores denunciaron que la empresa canadiense solicitó a los empleados y familiares no divulgar información sobre el caso, bajo el argumento de que investigadores especializados estaban en la búsqueda y que cualquier comunicación podría tener repercusiones laborales o de seguridad. Además, criticaron la falta de apoyo y transparencia de la compañía, que no reportó inicialmente la desaparición ni proporcionó información clara.
Asimismo, los mineros señalaron que, para evitar ataques, se les pidió cambiar los chalecos naranja por amarillos, como estrategia de identificación para grupos delictivos. Recalcaron que todos los empleados eran personas de buena moral, sin antecedentes delictivos, y rechazaron la hipótesis de que el móvil de la desaparición fuera extorsivo o vinculado a algún beneficio económico, dado que el proyecto minero aún se encontraba en etapas preliminares y no generaba producción de mineral.
Las autoridades han realizado hallazgos forenses en la región, localizando cinco fosas clandestinas en las cercanías de El Verde. Hasta ahora, se han identificado los cuerpos de cinco mineros: José Ángel Hernández Vélez, Jesús Antonio de la O Valdez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Manuel Castañeda Hernández y José Antonio Jiménez Nevárez; sus restos serán trasladados a diversos estados. Otras cinco víctimas permanecen en proceso de identificación, con la posibilidad de que correspondan a mineros aún no localizados o a víctimas de otros hechos violentos.
Organizaciones como Sabuesos Guerreras y Por las Voces Sin Justicia han exigido mayor transparencia en la información y acompañamiento constante a los familiares durante el proceso. La región de Concordia y sus alrededores sigue bajo control de la célula de Los Chapitos liderada por Óscar Luciano Martínez Larios, 'El Casco', y su hermano Gabriel Nicolás Martínez Larios, 'El Gabito'.