¿Mito o realidad? La controversia de 'Put*' de Molotov 28 años después y su impacto en la comunidad LGBT+

20/11/2025 18:30 | 2 min de lectura

¿Mito o realidad? La controversia de 'Put*' de Molotov 28 años después y su impacto en la comunidad LGBT+

¿Alguna vez una canción se ha convertido en más que solo música? La polémica en torno a 'Put*', de Molotov, resurge a casi 30 años de su lanzamiento, poniendo en el centro del debate si su letra puede interpretarse como un discurso de odio.

Todo comenzó cuando Pedroluiz Ibarra Osuna, un influencer, compartió su historia. En el programa HAMR, derivado del pódcast Herejes, relató cómo esta canción marcó su adolescencia, vinculándola con episodios de violencia escolar. Con solo 13 años en 1997, Pedroluiz descubrió su identidad frente a la televisión, donde veía figuras como Madonna, Mónica Naranjo, Britney Spears, Cristina y también Molotov.

Describió la letra de 'Put*' como una amenaza colectiva, casi un conjuro: 'Amo al matón, matarile al maricón'. Para él, sonaba como una orden explícita. Cuando la escuchaba en las tardeadas de su secundaria, sabía que eso significaba que vendrían agresiones: 'los bullies me cercaban y empezaban a hacer slam con mi cuerpo'.

El impacto fue profundo: la canción se convirtió en la banda sonora de las humillaciones y agresiones físicas y emocionales que sufrió. Pedroluiz afirmó que Molotov fue el creador de un himno de odio con un coro pegajoso que le hizo mucho daño. Además, compartió cómo esta melodía le hizo sentir vergüenza por simplemente existir, una experiencia que continúa afectándolo: 'Me despierta una mezcla de miedo y de asco'.

A pesar de que en sus palabras hay esperanza, también hay resistencia: 'Ese niño ya no corre, ya no se esconde, no se pide perdón por existir'. Tras publicar su testimonio en X, Pedroluiz respondió a quienes minimizan su experiencia, evidenciando comentarios que lo muestran vulnerado pero también otras voces que defendieron a la banda, argumentando que el tema tenía un sentido diferente.

Molotov ha sostenido por años que 'Put*' no fue una forma de atacar a la comunidad LGBT+. Sin embargo, el debate sigue vivo: 28 años después, el tema se interpreta de distintas maneras. Para unos, es un himno de rebeldía, pero para otros, un símbolo de violencia y estigmatización.

El relato de Pedroluiz reabre la discusión sobre si una canción puede cambiar de significado con el tiempo, convirtiéndose en un vehículo de odio o, simplemente, en un producto cultural con diversas interpretaciones. ¿Es posible separar la intención original de una letra de su impacto en diferentes audiencias? La pregunta sigue en el aire, divisoria de opiniones y experiencias.

Tags:
metepec