Una mujer de 51 años, Deidad Judith Benalcázar Luna, enfrentó una situación legal y personal complicada tras descubrir que figura como casada desde 1996 con un hombre que asegura no conocer. La revelación ocurrió en marzo de 2025, cuando intentó renovar su Documento Nacional de Identidad (DNI) y la plataforma del Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (Reniec) detectó un estado civil distinto al suyo. Al consultar en la Municipalidad de Huaral, obtuvo la copia del acta de matrimonio, en la que se confirma dicha unión, la cual ella asegura no haber contraído. Además, encontró irregularidades relacionadas con la tramitación de un pasaporte en 1995, donde apareció registrada su información personal para un trámite que nunca solicitó. La mujer también comprobó que su supuesto esposo, identificado como Carlos Ernesto Portella Pareja, figura como casado en al menos tres ocasiones y no tiene un domicilio conocido ni presencia en redes sociales. La situación le ha generado obstáculos para renovar su DNI y otros documentos oficiales, ya que, mientras no exista una orden judicial que anule el matrimonio, continúa registrada como casada. Benalcázar relató que en 2010, al tramitar su primer pasaporte, ya existía uno emitido a su nombre en 1995, lo que le llevó a presentar un reclamo sin resultado favorable. La afectación no solo es administrativa, sino también emocional y económica, ya que ha tenido que contratar abogados para aclarar su situación ante instancias judiciales. El caso ha sido tomado en investigación por el Reniec, que anunció que verificará las firmas en el acta y recopilará información adicional con la Municipalidad de Huaral para implementar las acciones correctivas correspondientes. La historia de Benalcázar pone en evidencia la problemática de la suplantación de identidad y la importancia de garantizar la seguridad en los registros oficiales, mientras ella continúa a la espera de una resolución que le permita recuperar su verdadera identidad y regularizar sus documentos oficiales.