La NASA anunció oficialmente que permitirá a los astronautas utilizar teléfonos móviles personales en futuras misiones tripuladas, comenzando con los vuelos de las misiones Crew-12 y Artemis II. Esta decisión representa un cambio significativo en las políticas de seguridad de la agencia espacial, que hasta ahora había restringido el uso de dispositivos comerciales en sus vuelos por protocolos estrictos. El anuncio fue hecho por Jared Isaacman, administrador de la NASA, a través de la red social X, destacando que los tripulantes podrán llevar smartphones modernos para capturar y compartir momentos de sus misiones con familiares y el público general.
El cambio en la política refleja una mayor apertura de la NASA hacia la integración de tecnología de consumo en sus operaciones, luego de décadas en las que solo se permitían cámaras Nikon, como DSLR y modelos mirrorless certificados para misiones de alto perfil como Artemis. La autorización de teléfonos móviles, que no requerirán certificación específica, busca facilitar la documentación personal y promover la comunicación en tiempo real durante los viajes espaciales.
Históricamente, la inclusión de dispositivos electrónicos personales en las misiones espaciales estuvo limitada por rigurosos requisitos de seguridad. Los objetos debían superar estrictas pruebas para evitar interferencias con sistemas críticos, riesgos de incendio y fragmentación en microgravedad, además de cumplir con requisitos de certificación y normativas de batería.
Este nuevo enfoque, que comenzará con la misión Artemis II prevista para marzo, marca un avance en la evaluación y adopción de tecnologías comerciales por parte de la NASA. Aunque ya se han realizado experiencias en las que smartphones y tablets han volado en misiones de SpaceX bajo protocolos similares, esta será la primera ocasión en que la agencia gestión directa aprueba oficialmente el uso de teléfonos personales en una misión tripulada.
El cambio también refleja una tendencia hacia la humanización y simplificación de la experiencia en el espacio, permitiendo a los astronautas compartir en tiempo real sus vivencias y, potencialmente, enriquecer la ciencia y la investigación desde una perspectiva más personal. La NASA aún no ha especificado los modelos de teléfonos permitidos ni detalles sobre posibles restricciones en su uso durante las misiones.