¿Alguna vez te has preguntado si las autoridades están realmente cuidando a quienes están bajo su tutela? La historia de Francisco Robles Valle, un hombre de 75 años, ex policía de la Ciudad de México, plantea una fuerte duda sobre ello. Este fin de semana, su familia denuncia que murió en el Penal Neza-Bordo sin que nadie le brindara ayuda, acusando negligencia.
Francisco, que tenía una pena por homicidio, fue declarado muerto en el lugar, pero lo impactante es que la necropsia reveló que su causa de fallecimiento fue por asfixia mecánica, no un infarto como inicialmente se informó. ¿Qué pasó en esas horas cruciales?
Según los primeros reportes, la versión del reclusorio afirma que Francisco sufrió un infarto, pero tanto el hospital como los familiares difieren en los detalles. La familia relata que lo trajeron muerto desde las 5 de la tarde y le avisaron a su esposa hasta las 9 de la noche, una espera de cuatro horas que genera muchas dudas. Además, la necropsia mostró evidencia de asfixia mecánica, lo que indica que pudo haber sido víctima de maltrato o alguna forma de violencia.
El colectivo No más presos inocentes, que se ha sumado a la denuncia, señala que Francisco Robles ingresó hace 13 años y que, incluso, estaba a pocas semanas de obtener su libertad. La familia insiste en que él no tuvo nada que ver con el homicidio por el cual fue condenado y que fue arrestado por error mientras simplemente pasaba por el lugar ese día.
La indignación crece y, para exigir justicia, familiares y amigos llevaron el féretro del ex policía a las instalaciones del penal y posteriormente lo sepultaron en el Panteón Municipal. Pero la lucha no termina ahí. El colectivo ha anunciado que seguirá con la denuncia y que levantarán la voz para que estas injusticias no queden impunes.
¿Hasta cuándo seguiremos siendo testigos de casos donde la negligencia y la injusticiaprivan? La historia de Francisco Robles es un llamado a revisar la justicia y los derechos humanos en nuestro sistema penitenciario.