Nintendo, la emblemática empresa japonesa de videojuegos y consolas, ha pasado de producir cartas tradicionales en sus orígenes a convertirse en un fenómeno global. Fundada en 1889 en Kioto por Fusajiro Yamauchi, inicialmente fabricaban hanafuda, cartas de madera y cartón que en su tiempo estuvieron prohibidas en Japón por su asociación con apuestas y crimen organizado. Fue solo a finales del siglo XIX que la prohibición cedió y Nintendo continuó su desarrollo.
Durante el siglo XX, la compañía diversificó su portfolio, desarrollando juguetes como Ultra Hand en los 60 y revolucionando con el Game & Watch en los 80, un precursor de las consolas portátiles. Sin embargo, su gran salto fue en 1981 con el lanzamiento de 'Donkey Kong', que destacó por sus personajes únicos y una narrativa innovadora, estableciendo el camino para el éxito global.
Con la llegada de la Nintendo Entertainment System (NES), la marca lanzó 'Super Mario Bros.', un título que redefinió los videojuegos en el hogar mediante su jugabilidad intuitiva y su enfoque en la diversión familiar. Otros títulos emblemáticos como 'The Legend of Zelda' fomentaron la exploración y la innovación, aunque no todos fueron éxitos, como 'Metroid', criticado por su narrativa confusa.
En las últimas décadas, Nintendo ha demostrado una notable capacidad para adaptarse y ampliar su audiencia. La consola Wii, por ejemplo, atrajo a adultos y ancianos, promoviendo la actividad física. La franquicia Pokémon se adaptó a la era digital con 'Pokémon Go', y durante la pandemia, 'Animal Crossing: New Horizons' ofreció una experiencia de juego relajante y estructurada.
La filosofía de Nintendo se centra en la diversión como su principal valor, ofreciendo beneficios emocionales como la autodeterminación y la autoexpresión. Según Keza MacDonald en su libro 'Super Nintendo', la empresa se ha consolidado como un creador de universos coloridos y duraderos, aunque analiza con cierta nostalgia y sin profundizar en su estructura empresarial o en su actual estrategia frente a tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la realidad virtual.
El libro destaca el éxito y el magnetismo de Nintendo, aunque omite un análisis más profundo de su posición actual en la industria y las innovaciones futuras. A pesar de ello, resalta la importancia de Nintendo en el mundo del entretenimiento digital y su papel en la creación de universos que continúan cautivando a varias generaciones.