¿Alguna vez imaginaste que la lucha contra la delincuencia podría llegar al cielo? En el Estado de México, esa realidad ya está en marcha. La Secretaría de Seguridad de la entidad ha autorizado la adquisición de un helicóptero de uso militar, un Black Hawk UH60, para vigilar de cerca una de las zonas con mayor presencia del cartel de la Familia Michoacana.
Este helicóptero no es cualquier aparato: está equipado con avanzadas cámaras de visión nocturna, lo que permite su operación durante la noche. Su misión principal es reducir los tiempos de respuesta ante emergencias y vigilar áreas estratégicas, sobre todo en la región sur del Estado, donde se concentran importantes activos de la organización criminal.
El titular de la Secretaría de Seguridad, Cristóbal Castañeda Camarillo, explicó que con esta fuerza aérea podrán desplazarse en minutos hacia lugares donde antes tardaban horas. Por ejemplo, en zonas como Tejupilco, que dista varias horas en vehículo de la oficina central, el helicóptero permitirá una respuesta casi inmediata.
¿Y qué hay de la presencia de la Familia Michoacana en el Estado? De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), esta organización criminal operaba en al menos 75 municipios del territorio mexiquense, principalmente en la región sur. Los líderes de la facción, los hermanos Hurtado Olascoaga, están bajo investigación tanto del gobierno mexicano como del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Este nuevo aparato aeronáutico forma parte de las recientes estrategias para combatir a un adversario cada vez más audaz. Se espera que, en el primer trimestre de este año, los elementos de seguridad puedan obtener las certificaciones necesarias para pilotear la aeronave, lo que reforzará la vigilancia y la respuesta en zonas donde la amenaza de la Familia Michoacana es más latente. ¿Será este el inicio de una nueva era en la lucha contra el crimen en el Estado de México?