¿Alguna vez te has preguntado quién estaría detrás de un asesinato de alto perfil en Uruapan? La investigación revela detalles sorprendentes y escalofriantes que involucran a uno de los hombres más cercanos a El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Este caso no solo implica violencia, sino también una red de órdenes en tiempo real y una trama que podría tener tintes políticos.
El pasado 19 de noviembre, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en conferencia de prensa, entregó información impactante: el asesinato del expresidente de Uruapan, Carlos Manzo, no fue obra de un simple bandido, sino ordenado desde las entrañas del crimen organizado.
Según las investigaciones, la orden — transmitida de manera en tiempo real — vino directamente de Ramón Álvarez Ayala, mejor conocido como ‘El R1’, uno de los principales operadores de El Mencho y posible segundo al mando del CJNG. Harfuch confirmó que Jorge Armando “N” (El Licenciado) planificó y ejecutó el asesinato, siguiendo instrucciones precisas del R1.
Pero aquí es donde la historia se vuelve aún más compleja: en los análisis de los teléfonos asegurados a los sospechosos, aunque se localizaron sus dispositivos, se encontró un chat en una aplicación de mensajería donde se coordinó todo el operativo. En ese grupo, El Licenciado no solo emitió instrucciones para matar, sino que también presionó a sus cómplices a disparar sin importar quién acompañara a la víctima.
El día del crimen, 1 de noviembre, los mensajes muestran que Ramiro — apodado ‘El R1’ — compartió un video del lugar en donde sucedería el ataque y confirmó su presencia allí. Antes del asesinato, informó que Carlos Manzo asistía a un festival y que estaba transmitiendo en vivo en redes sociales. Minutos después, comunicó que ya tenían sometido al tirador y que la víctima estaba recibiendo atención.
¿Quién es este ‘El R1’? Ramón Álvarez inició su carrera delictiva en 2002 con el Cártel del Milenio. Tras su caída, se unió al proyecto criminal de El Mencho, alcanzando rápidamente una posición de jerarquía. Fue detenido en 2012 junto con otros integrantes de su familia, pero en noviembre de 2022 fue liberado tras ser absuelto, lo que generó controversia entre las autoridades. Desde entonces, ha consolidado su poder en Uruapan, donde lidera la célula conocida como Los Cannabis, relacionada con el reciente asesinato de Manzo.
Por su parte, el fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, no descarta ninguna hipótesis, incluyendo un móvil político. Hace unas semanas, Manzo presentó 83 denuncias por corrupción contra la administración anterior, encabezada por Ignacio Campos. Además, la familia del exalcalde ha exigido investigar a figuras del Morena como Raúl Morón, Leonel Godoy y Nacho Campos dentro de la misma indagatoria.
¿Hasta dónde llegará esta investigación? La sospecha de que existan más implicados y que todo sea parte de una lucha de poder en el mundo criminal y político, mantiene en tensión a las autoridades y a la sociedad. Lo cierto es que, en Uruapan, un asesinato fue solo la punta del iceberg de una compleja red de control, traiciones y órdenes en tiempo real que revelan una realidad mucho más oscura y peligrosa.