El precio del oro registró un incremento de 6,81% en los mercados internacionales, impulsado por la volatilidad global y la tensión en Medio Oriente, mientras los inversores mexicanos mantienen la expectativa por novedades en la reforma laboral. La caída del dólar en el mundo, tras el nombramiento de un nuevo presidente en la Reserva Federal y el incidente con un dron iraní cerca de un portaviones estadounidense en el Mar Arábigo, generó mayor incertidumbre en los mercados financieros.
El dólar estadounidense retrocedió un 0,25% frente a las principales monedas, consolidando su tendencia a la depreciación, en medio de una política monetaria que busca favorecer las exportaciones y encarecer las importaciones con aranceles. En el último año, el dólar ha caído más de 10%, mientras que el euro alcanzó máximos en cinco años con un valor de 1,18 dólares, proyectándose una posible subida a 1,22.
El impacto en los mercados globales se reflejó en una caída de los indicadores en Wall Street, en especial en el Nasdaq, que cerró con una baja del 1,43%. En contraste, los metales preciosos tuvieron un rendimiento destacado; el oro subió un 6,81% y la plata un 10,29%, ante la demanda de activos considerados refugio. Los bancos centrales, particularmente Polonia, continúan adquiriendo reservas de oro, con una previsión de que estas representen el 30% de sus activos internacionales. La adquisición polaca, que supera las compras de China en los últimos meses, incluye una compra prevista de 150 toneladas, sumando ya 700 toneladas.
Según el analista internacional Ismael de la Cruz, Polonia aspira a tener el 30% de sus reservas en oro, y destacó que Tether adquirió 27 toneladas del metal en el último trimestre de 2022, siendo uno de los mayores compradores tras Polonia. La Argentina, con casi la mitad de sus reservas en yuanes, también se benefició del ligero fortalecimiento del yuan, con una subida del 0,12%, incrementando sus reservas en dólares en 500 millones, además de 57 millones adicionales comprados en el Mercado Libre de Cambios (MLC).
En el mercado de renta fija y acciones, las cotizaciones mostraron pérdidas: los bonos soberanos cayeron hasta 0,90%, elevando el riesgo país a 503 puntos básicos, un aumento de 8 unidades (+1,6%). Los bonos a tasa fija redujeron sus rendimientos a entre 2,6% y 2,7% mensual hasta agosto, mientras los bonos indexados CER experimentaron ligeras mejoras.
El índice principal de la bolsa de Buenos Aires, el S&P Merval, descendió un 2,2% en pesos, equivalente a 2,1% en dólares. Las acciones de empresas de servicios, como Edenor y Transportadora de Gas del Norte, fueron las más afectadas, con caídas superiores al 4%. Sin embargo, en los mercados cambiarios, el dólar MEP subió 0,7% a 1.460 pesos, y el dólar contado con liquidación (CCL) retrocedió ligeramente a 1.493 pesos. En el mercado de divisas mayorista, el peso perdió 5 pesos en la jornada.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) aceleró sus compras de dólares, totalizando 57 millones de USD, y gestionó la adquisición de estos a través del Mercado Libre de Cambios, además de realizar compras adicionales para cubrir pagos internacionales. Se anticipa que el Fondo Monetario Internacional (FMI) desembolsará 1,000 millones de dólares el 26 de febrero tras la revisión de objetivos.
Finalmente, en el mercado de futuros y derivados, el volumen operado fue de 495,275 contratos, aunque todavía por debajo de niveles previos, y las posiciones abiertas en futuros dollar linked disminuyeron por tercer mes consecutivo. Los mercados internacionales abrieron en baja, con el precio del oro reafirmando su papel de refugio ante el aumento en los precios del petróleo tras incidentes con Irán.
La situación internacional seguirá influyendo en la Bolsa local, aunque se espera que avances en las negociaciones para aprobar la reforma laboral puedan neutralizar parcialmente estos efectos.