En un mundo donde la rapidez en la comunicación predomina, pareciera que la ortografía ha dejado de ser importante; sin embargo, redactar textos con coherencia y sin errores sigue siendo fundamental en todos los ámbitos.
En el ámbito laboral, escribir correctamente demuestra habilidades y conocimientos, además de proyectar una imagen profesional y confiable. Por el contrario, errores en ortografía y sintaxis pueden generar percepciones negativas, asociándose a descuido o falta de preparación.
Asimismo, una buena redacción refleja la personalidad del escritor y su interés por mantener una comunicación efectiva con sus interlocutores. Aunque dominar la escritura no es sencillo y requiere práctica, la lectura de textos variados ayuda a enriquecer el vocabulario y entender mejor las estructuras lingüísticas.
La Real Academia Española (RAE) es la entidad principal en la regulación del idioma español, promoviendo normas para mantener la unidad del español en todo el mundo hispanohablante. Por su parte, la Fundación del Español Urgente (Fundéu), en colaboración con la RAE, ofrece recomendaciones constantes para resolver dudas sobre el correcto uso de palabras y expresiones a través de su página web.
Un tema de frecuente confusión en la prensa es el uso de la palabra "alegado". Este participio se emplea para referirse a lo que se expone o se arguye, y no debe usarse como sinónimo de "presunto" o "supuesto". Por ejemplo, frases correctas serían: "Investigarán presuntos aumentos en precios" o "Han frenado el contrato por supuestas irregularidades".
Según el Diccionario de la lengua española, "alegar" significa: ‘exponer méritos o hechos para fundamentar una pretensión’ o ‘citar hechos o ejemplos en defensa de un argumento’. Por lo tanto, "alegado" se refiere a algo mencionado o aducido, como en "las causas alegadas para el despido".
Es incorrecto usar "alegado" como equivalente de "presunto" u "ough" en inglés, como advierte el Diccionario panhispánico de dudas. En su lugar, se deben emplear términos como "presunto" o "supuestamente".
Ejemplos correctos serían: "Investigar presuntos aumentos" o "Motociclista se accidenta por presunto exceso de velocidad".
La RAE, fundada en 1713 en Madrid, busca preservar y promover el correcto uso del español en constante evolución. Su principal misión es velar por la unidad de la lengua adaptándose a las necesidades de los hablantes.
En colaboración con otras 22 instituciones que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), la RAE trabaja en una política lingüística panhispánica. Actualmente, la Academia cuenta con 46 académicos que ejercen sus funciones en diversos cargos.
A pesar de su influencia, la RAE ha sido criticada por su reticencia a aceptar términos y expresiones surgidos recientemente entre las generaciones jóvenes, especialmente en el contexto digital y las redes sociales. Sin embargo, en 2020 lanzó el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que recopila términos y expresiones que no están en el Diccionario de la Lengua Española, pero que generan dudas sobre su uso. Aunque esta información es provisional y puede cambiar, no implica que dichas palabras sean oficialmente aceptadas en la lengua.