La desaparición de 14 trabajadores del sector minero en Concordia, Sinaloa, el 23 de enero de 2026, ha puesto en evidencia la intensa actividad criminal en esta región, considerada una de las más violentas del sur del estado. Las autoridades federales y locales vinculan la región con la presencia del liderazgo de Los Chapitos, específicamente de Óscar Luciano Martínez Larios, conocido como 'El Casco'.
El incidente ocurrió cuando un grupo armado asaltó un campamento de la empresa canadiense Vizsla Silver en Concordia y también abordó una parada de transporte en la carretera Villa Unión-Durango, privando de la libertad a 14 empleados, entre ellos 10 de Vizsla Silver, seguridad privada y empleados de CICAR S.A. de C.V.
Reportes periodísticos, como los de la Revista Espejo, indican que las semanas previas al secuestro masivo se intensificaron las actividades criminales en Concordia y comunidades aledañas, generando enfrentamientos armados y desplazamientosforzados.
Con el fin de localizar a los secuestrados, el gobierno mexicano desplegó, el 1 de febrero, a más de 1,190 efectivos de fuerzas federales y estatales, incluyendo 800 del Ejército, 270 de Fuerzas Especiales, 100 de la Guardia Nacional, 20 ministeriales, además de tres helicópteros artillados y dos aviones para ampliar el radio de búsqueda en zonas de difícil acceso.
El secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, confirmó que todos los órganos del gabinete participan en la investigación y en la búsqueda de los mineros, destacando que en la zona opera una célula de Los Chapitos, con identificado uno de sus líderes.
Se trata de Óscar Luciano Martínez Larios, conocido como 'El Casco' o 'El 81', de 37 años, originario de Guadalajara, Jalisco. Es hermano de Gabriel Nicolás Martínez Larios ('El Gabito'), Eduardo Jonathan Martínez Larios ('El Owen', actualmente en prisión) y José Luis Martínez Larios ('El Monstruo', fallecido). Todos mantienen vínculos familiares y operan bajo la estructura de Los Chapitos en el sur de Sinaloa.
En abril de 2025, su nombre y el de sus hermanos, así como otros miembros, resonaron tras el decomiso de casi 3,000 artefactos explosivos en Concordia, lo que evidencia su fuerte poder operativo que, según el periodista Luis Chaparro, supera al de algunos líderes visibles de Los Guzmán Salazar.
La historia familiar y la presencia en la región refuerzan la autoridad de 'El Casco'. Su hermano 'El Gabito' fue señalado como posible sucesor de Óscar Noé Medina González ('El Panu'), y en su pasado, 'El Casco' fue sicario y coordinador de operaciones armadas.
El perfil de Óscar Luciano Martínez Larios se revela en corridos que describen su carácter reservado, su lealtad absoluta a Los Chapitos y su liderazgo en grupos armados en Concordia y Mazatlán, donde transita con libertad y sin temer la presencia de autoridades.
Estos corridos también destacan su origen jaliscienses, su fuerte vínculo fraterno y la confianza que mantiene con su reducido círculo. Además, señalan que sus órdenes incluyen eliminar rivales, traidores y 'lacarás' —personas consideradas enemigos dentro del entramado criminal—, con la prioridad de mantener su dominio en la plaza.
La evidencia musical y las investigaciones oficiales consolidan el perfil de 'El Casco' como uno de los principales jefes de plaza de Los Chapitos en el sur de Sinaloa, operando con impunidad en una zona marcada por la violencia y el desplazamiento forzado de comunidades.