El artista venezolano Óscar Olivares inauguró en la colonia Zacamil, San Salvador, un mural de más de 13 metros de altura, elaborado con más de 100 mil tapas plásticas recicladas. La obra busca posicionarse como el mural de tapas más alto del mundo, marcando un récord sin precedentes y resaltando la colaboración comunitaria y ambiental en El Salvador.
Olivares anunció en sus redes sociales que el mural, que representa una Gioconda salvadoreña con vestimenta tradicional, refleja la diversidad y cultura de la región. Según explicó el artista, la figura puede ser cualquier mujer, simbolizando el renacimiento de El Salvador y Latinoamérica a través de la participación ciudadana.
El proyecto contó con el apoyo de organizaciones como la Custom Made Stories Foundation y Full Painting, además del esfuerzo conjunto de recicladores locales y la Asociación Nacional de Recolectores y Recicladores de El Salvador (ASONARES). La recolección de tapas fue realizada por la comunidad de Zacamil, enfatizando la labor en equipo y el compromiso social.
Ubicado en uno de los edificios principales de Zacamil, el mural forma parte de un programa que ha motivado a artistas nacionales e internacionales a intervenir espacios públicos en la zona, transformando el área en un 'enorme museo abierto'.
Este mural es el número 46 en la trayectoria de Olivares, quien se ha consolidado como referente mundial en reutilización artística de tapas plásticas. Con obras en países como Venezuela, México, Arabia Saudita, Francia y Italia, ha reutilizado aproximadamente dos millones de piezas plásticas. En Venezuela, en la localidad de Guatire, realizó un récord mundial con más de 400,000 tapas ensambladas en un mural de gran volumen.
Reconocido con premios como el Premio Iberoamericano de Emprendimiento Online en 2015, el Mara de Oro en 2017 y el Mara de Platino en 2022, Olivares resaltó la importancia social y cultural del mural en Zacamil. La obra también es una reinterpretación latinoamericana de la Mona Lisa, simbolizando el resurgimiento del barrio y de El Salvador.
El montaje del mural, aún en fase final, ha contado con la participación de vecinos, recicladores y colectivos ambientales. Olivares finalizó invitando a la comunidad a compartir su opinión sobre la obra en proceso, destacando el impacto colectivo del proyecto.