La plataforma Facilito, gestionada por el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin), presentó este miércoles 4 de febrero los precios actualizados de las gasolinas y el diésel en Lima. La información, reportada directamente por los operarios de las estaciones de servicio a través de la plataforma digital, permite identificar las tarifas más altas y más bajas en la ciudad.
El precio del gasolina regular en Lima alcanzó un máximo de 16,7 soles por galón, mientras que el mínimo se ubicó en 12,19 soles. Por otro lado, el gasolina premium varió entre 17,6 soles en su cotización más elevada y 13,19 soles en su costo menor durante la jornada.
En el caso del diésel, el coste máximo reportado fue de 18,9 soles por galón, en tanto que el mínimo se redujo a 13,99 soles. La plataforma Facilito, diseñada por Osinergmin, no solo ofrece información sobre gasolina y diésel, sino también datos de gas natural vehicular y gas licuado de petróleo (GLP), tanto en su versión automotor como envasada.
Adicionalmente, Facilito permite localizar las estaciones de servicio más cercanas con las tarifas más económicas, facilitando a los usuarios una mejor elección para abastecerse. La plataforma está disponible en línea a través de su sitio web https://www.facilito.gob.pe/ y en aplicaciones móviles compatibles con iOS y Android.
El precio de los combustibles en Perú está influenciado por diversos factores, entre ellos, el precio internacional del petróleo, los impuestos y aranceles establecidos por el gobierno, además de los costos logísticos de transporte y distribución. El valor del petróleo crudo, altamente volátil, impacta directamente en los precios locales, ajustándose a las variaciones diarias del mercado mundial.
Asimismo, los impuestos como el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) y el Impuesto General a las Ventas (IGV) constituyen componentes clave en la formación del precio final. La logística del transporte, que varía según la distancia desde puertos y refinerías hasta las diferentes regiones del país, también modifica los costos.
Por último, las estaciones de servicio aplican márgenes de ganancia que dependen de factores como la competencia y los costos operativos particulares de cada establecimiento, influyendo en los precios que el consumidor final paga por los combustibles.