Pablo Moyano intensifica su actividad y agrava la interna en el Sindicato de Camioneros

07/02/2026 22:00 | 3 min de lectura

Pablo Moyano intensifica su actividad y agrava la interna en el Sindicato de Camioneros

Pablo Moyano retornó con fuerza a la escena sindical tras diez días de silencio, participando en 14 reuniones con dirigentes y delegados, concediendo entrevistas y declarando un paro por tiempo indeterminado, lo que genera preocupación en su padre, Hugo Moyano, líder del sindicato. Desde su renuncia a la CGT en noviembre de 2024, Pablo se había mantenido alejado de la actividad política y gremial, centrado en su rol como presidente del Club Deportivo Camioneros.

El renovado protagonismo del dirigente genera tensión en la estructura interna del gremio, donde el conflicto entre padre e hijo se intensifica. Según fuentes del sector, la disputa podría desembocar en una separación definitiva: "Hugo o echa a Pablo, o Pablo a Hugo". La creciente tensión afecta la negociación de temas clave, como los reclamos salariales y laborales, condicionando el avance de las conversaciones.

Entre las actividades de Pablo en los últimos días destacan reuniones con figuras del Partido de la Costa, dirigentes sindicales y delegados de sectores como Aguas Gaseosas, Lácteos y residuos, muchas de ellas en su oficina, que no visitaba desde finales de 2024. Además, encabezó una asamblea con más de 1,500 empleados de la planta Mega de Coca Cola en Tapiales, La Matanza, que culminó en un paro por reclamos insatisfechos, aunque finalizó tras la intervención del gobierno mediante una conciliación obligatoria.

Internamente, en el sindicato hay una división clara entre los leales a Hugo Moyano, representados por dirigentes como Octavio Argüello y José Garnica, y los alineados con Pablo, como Marcelo Aparicio y Oscar Borda. El apoyo indiscutible del padre a su hijo menor, Jerónimo, quien fue nombrado secretario Gremial de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, refleja la profunda fractura en la estructura familiar-sindical.

La rivalidad entre Hugo y Pablo se inició en 2021, cuando el hijo reprochó a su padre la crisis de las obras sociales gestionadas por Liliana Zulet, esposa de Moyano. Desde entonces, las disputas se han manifestado en confrontaciones públicas y acciones directas, como bloqueos de centros de distribución y tensiones en negociaciones por cambios laborales.

Por otro lado, las diferencias también incluyen alineamientos políticos: mientras Hugo respaldó al gobierno de Alberto Fernández, Pablo criticaba la gestión e incluso tuvo acercamientos con la ex vicepresidenta Cristina Kirchner, lo que agravó aún más la distancia entre ambos. A lo largo de los años, estas discrepancias también se reflejaron en disputas por cargos y en incidentes violentos, como manifestaciones y enfrentamientos callejeros.

Más allá de la disputa familiar, las internas de Camioneros también se reflejan en la política interna del sindicato, que prevé elecciones en el segundo semestre del año. La postura activa de Pablo contra la reforma laboral y su postura combativa contrastan con la estrategia más moderada de Hugo y la CGT, lo que anticipa posibles conflictos en las negociaciones por las paritarias 2026.

Se espera que estas tensiones se intensifiquen en los próximos meses, en medio de la preparación para los comicios internos y de la lucha por consolidar liderazgo en uno de los gremios más influyentes del país, poniendo en jaque la unidad y el futuro del Sindicato de Camioneros.

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