El paracetamol, uno de los analgésicos y antipiréticos más utilizados a nivel mundial, es la principal causa de daño hepático inducido por medicamentos cuando se excede la dosis recomendada, alertan expertos y la plataforma MedlinePlus. A pesar de su popularidad y fácil acceso en farmacias y supermercados, muchas personas desconocen los riesgos que implica un uso inadecuado de este medicamento, especialmente en dosis superiores a las 4,000 miligramos diarias en adultos.
El hígado, órgano vital que filtra toxinas, regula el metabolismo y participa en la digestión de grasas, procesa el paracetamol en el cuerpo. Durante este proceso, se genera un metabolito altamente tóxico llamado N-acetil-p-benzoquinoneimina (NAPQI), el cual se neutraliza normalmente con glutatión. Sin embargo, en casos de sobredosis, el hígado no puede eliminar eficientemente esta sustancia, lo que provoca la destrucción de células hepáticas y puede derivar en necrosis o insuficiencia hepática aguda.
De acuerdo con información de especialistas, el consumo excesivo de paracetamol puede desencadenar daños hepáticos graves, especialmente si se combina con alcohol o con otros fármacos hepatotóxicos, como ciertos antibióticos o medicamentos anticonvulsivos. El daño puede manifestarse de manera aguda o crónica y, en los primeros momentos, generalmente presenta síntomas poco evidentes, aunque su aparición de fiebre, dolor abdominal, ictericia, náuseas o fatiga debe motivar una consulta médica inmediata.
Las autoridades sanitarias recomiendan moderar su uso y estar atentos a los riesgos asociados. Ante molestias leves, especialistas sugieren alternativas como la hidratación, el reposo o técnicas de relajación, y en algunos casos, opciones naturales o fitoterapia, siempre bajo supervisión médica.
La automedicación sin orientación profesional puede complicar el cuadro clínico y aumentar el riesgo de daños irreversibles en el hígado. Por ello, la recomendación central es acudir a un médico ante cualquier síntoma sospechoso y utilizar el paracetamol responsablemente, ya que, si bien es un medicamento muy popular, también es uno de los que más daño puede causar si se emplea de forma incorrecta, puntualizan los expertos.