En una entrevista exclusiva para Infobae en vivo, el reconocido director y músico Pepe Cibrián compartió sus reflexiones sobre su trayectoria, la vigencia de sus obras y los retos del teatro en Argentina y México. Cibrián afirmó sentirse feliz de seguir haciendo teatro y destacó que, a lo largo de 48 años, no ha modificado ni una sola palabra de su clásico musical 'Aquí no podemos hacerlo', estrenado en 1978, que aún hoy mantiene su vigencia.
En diálogo con el equipo de Infobae al Mediodía, Cibrián recordó sus inicios y la influencia de su experiencia en Londres, donde vio 'Chorus Line' y soñó con producir un espectáculo similar en Buenos Aires, con una estética conceptual y minimalista. También resaltó el éxito reciente de su obra en el Teatro Regina, que produjo y en la que participó, logrando una puesta en escena muy valorada por el público.
El creador de ‘Drácula’ y otras producciones teatrales expresó su entusiasmo por volver a montar 'Aquí no podemos hacerlo', y contó que su obra ha sido protagonizada por figuras como Sandra Mihanovich y Ana María Cores. A pesar de los altibajos en su carrera, Cibrián afirmó que el fracaso no detiene su trabajo: 'Hay que seguir haciendo otra cosa enseguida, sin lamentaciones', señaló.
Respecto a la percepción del éxito en el teatro, el artista cuestionó la asociación común entre éxito y dinero, y destacó que la calidad artística no siempre se refleja en las cifras económicas. Compartió además su método para atraer público y llenó de espectadores salas vacías con estrategias como rifas y promociones.
Cibrián abordó también la importancia de la creatividad sobre la espectacularidad y la sencillez en la producción teatral, mencionando que ha realizado montajes con pocos recursos pero con gran impacto. Criticó la falta de apoyo estatal y público para el teatro nacional, que, según su visión, siempre ha sido de alta calidad y merece mayor reconocimiento.
Al hablar del recambio generacional, lamentó que muchos jóvenes actores argentinos desconozcan figuras fundamentales del teatro y la canto, como Pinti o Sandrín, atribuyendo esta situación a la despreocupación de los gobiernos por la cultura.
Finalmente, expresó su orgullo por ser argentino y destacó la riqueza del país en talento teatral, recordando la admiración que generan las producciones argentinas en el extranjero. Cibrián concluyó que, a pesar de las dificultades, su pasión por el teatro continúa intacta, y que cada función sigue siendo una apuesta llena de incertidumbre que lo mantiene vivo en su arte.