Al cierre de la jornada del jueves 5 de febrero de 2026, el peso cubano se negociaba a 24 por dólar estadounidense en el mercado oficial, reflejando una mínima variación del 0.15% respecto a la cifra de 23.96 pesos registrada en la sesión anterior, reportó Dow Jones. La cotización del dólar en Cuba ha experimentado ligeros cambios en la última semana, aunque mantiene un incremento interanual del 0.08%. Tras dos días consecutivos de tendencia negativa, esta semana ha presentado mayor volatilidad, con una desviación del 4.59%, considerablemente superior al promedio anual, que indica mayores fluctuaciones en comparación con la tendencia general.
En el contexto económico, Cuba proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 1% para 2026, igual que la estimación para el año pasado, la cual no fue alcanzada debido a una contracción previa. El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, indicó que el país enfrentará una “economía de guerra”, con amenazas, riesgos y tensiones que podrían agravarse en el próximo año.
El optimismo en las perspectivas económicas se sustenta en la recuperación del turismo y las exportaciones de servicios, en especial los servicios médicos, que continúan siendo fundamentales para la obtención de divisas. La inflación prevista para 2026 es del 10%, una reducción significativa frente a la inflación del 14.07% registrada al cierre de 2025.
El déficit fiscal para este año se estima en 74,500 millones de pesos cubanos, aproximadamente 3,100 millones de dólares al cambio oficial, cifras similares a las de 2025. Las autoridades reconocen problemas estructurales persistentes, como la escasez de productos básicos, apagones, inflación elevada, dolarización creciente y migración masiva. Entre 2020 y 2024, la economía contrajo un 11%, con una caída del PIB del 1.1% en 2024, marcando el segundo año consecutivo de recesión.
El gobierno ha destacado la necesidad de atraer inversión extranjera, prometiendo un entorno más transparente y dinámico, con mayores facilidades y garantías para los inversores, pese a las dificultades económicas actuales y el complicado escenario internacional.
Desde 2021, el peso cubano es la moneda oficial, dividido en 100 centavos, y dejó de usar oficialmente el peso cubano convertible, que aunque mantiene valor legal, ya no se emplea en pagos de productos y servicios. La historia cambiaria del peso ha atravesado varias devaluaciones: en 2002, la tasa era de 21 pesos por peso convertible, devaluándose posteriormente a 26. En 2005, se fijó a 25 pesos por peso convertible, con una paridad 1:1 con el dólar, ajustada por un impuesto del 10%, lo que implicaba una pérdida del 12% en cada cambio.
La unificación monetaria en 2021, conocida como el “Día Cero”, buscó reducir la disparidad entre monedas, aunque algunos interpretaron esto como una devaluación, mientras otros vieron la medida como una actualización para equilibrar 24 pesos por dólar. Sin embargo, esta situación alimentó el mercado negro, donde el dólar se vendía a 100 pesos cubanos convertibles.
Actualmente, en circulación existen monedas de 1, 2, 5 y 20 centavos, además de billetes de 1, 3, 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos. Durante 2022, el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, admitió que no se alcanzaron las metas de ingresos por exportaciones, afectando también el turismo y elevando la inflación hasta el 40%, repercutiendo en los precios de bienes y servicios. La inflación se atribuye a la escasez de divisas.
Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) pronosticó a finales de 2022 que en 2023 la recuperación económica de Cuba probablemente desaceleraría o entraría en una fase de agotamiento, señalando un panorama desafiante para la economía insular.