El presidente Gustavo Petro reveló que, tras su reunión con el expresidente de Estados Unidos Donald Trump en la Casa Blanca, propuso una inédita alianza entre Colombia y Venezuela centrada en la integración energética. La iniciativa busca que Ecopetrol lidere la reactivación económica en el occidente venezolano y enfrente el narcotráfico con apoyo estadounidense.
Petro afirmó que el proyecto contempla el levantamiento de sanciones en esa región y el papel estratégico de Ecopetrol en la recuperación regional, aprovechando vínculos energéticos existentes y activos como oleoductos y cables de transmisión eléctrica que unen a ambos países. La propuesta también incluye revitalizar la industria de fertilizantes, en estrecha colaboración con la venezolana Monómeros.
El plan apunta a reactivar solo el occidente de Venezuela, con el objetivo de impulsar una economía más próspera y reducir la presencia de cultivos ilícitos como la coca del Catatumbo, mediante el desarrollo de energías limpias y actividades productivas sostenibles. Según el mandatario, Colombia tiene ventajas técnicas y de producción en energía para contribuir de manera significativa.
Ecopetrol tendría un papel central, coordinando acciones con empresas venezolanas, especialmente en sectores como petróleo, gas y petroquímica, con la participación potencial de Monómeros. La estrategia incluiría también la modernización de la infraestructura energética y el uso de energía limpia, que ya presenta conexiones transfronterizas.
Sobre el levantamiento de sanciones, Petro informó que el gobierno de EE. UU. mostró apertura durante el encuentro, permitiendo considerar la eliminación de restricciones en el occidente venezolano, lo que facilitaría la participación de Ecopetrol en la iniciativa.
Respecto a Monómeros, la empresa venezolana de insumos agrícolas, se indicó que tanto Ecopetrol como Indumil, de Colombia, están interesadas en su compra, condicionada al levantamiento de las sanciones internacionales. Aunque Monómeros continúa operando y cumpliendo con sus obligaciones, su desarrollo a futuro dependerá de la eliminación de restricciones.
El plan también contempla aprovechar infraestructura existente, como gasoductos, oleoductos y cables eléctricos, para promover una mayor interconexión energética que reduzca costos y optimice recursos regionales. Además, Petro subrayó que estos avances podrían contribuir a erradicar cultivos ilícitos en la frontera, ofreciendo alternativas productivas a las economías ilegales.
El mandatario reiteró que la participación directa del campesinado en la erradicación manual será fundamental y que, hasta ahora, se han eliminado 12,000 hectáreas de cultivos ilegales, mientras que otras 42,000 están en proceso.
Con esta propuesta, Petro busca consolidar una estrategia integradora que favorezca la estabilidad regional, fortalezca la cooperación energética y contribuya a la lucha contra el narcotráfico, en un contexto post caída de Nicolás Maduro y en medio de las relaciones bilaterales en la región.