El aumento en las molestias en los pies durante la temporada invernal se debe a cambios fisiológicos en el cuerpo que reducen la circulación sanguínea en las extremidades, como lo explicó la podóloga María Jesús, conocida en redes sociales como @mariajesus.podologa. La especialista indicó que, frente a las bajas temperaturas, el organismo prioriza la protección de los órganos vitales, lo que provoca una vasoconstricción, es decir, un estrechamiento de los vasos sanguíneos, en las extremidades.
Este proceso hace que llegue menos sangre y oxígeno a los pies, lo que incrementa su rigidez, genera molestias y aumenta el dolor, ya que los músculos y tejidos se vuelven más rígidos. Además, el Colegio Oficial de Podólogos de la Región de Murcia (COPOMUR) señala que síntomas como pies fríos, sensación de pesadez y molestias aumentan en invierno debido a esta reducción de la irrigación y la consequente menor disponibilidad de oxígeno y nutrientes.
El frío también afecta la piel de los pies, provocando sequedad, grietas y fisuras, lo cual eleva el riesgo de infecciones en personas con trastornos vasculares, diabetes o problemas circulatorios. Para prevenir estas complicaciones, la especialista recomienda mantener en movimiento los pies, usar calzado amplio con suela aislante y calcetines térmicos, transpirables y de materiales naturales. Además, enfatiza la importancia de evitar fuentes de calor directo como estufas para prevenir quemaduras.
María Jesús aconseja aplicar cremas hidratantes específicas y evitar la crema entre los dedos, además de realizar ejercicios simples como flexionar y extender los dedos o caminar descalzo en superficies seguras para estimular la circulación. La movilidad constante en casa ayuda a reducir las molestias y mantener los pies saludables durante el invierno.
Finalmente, la podóloga y el Colegio recomiendan acudir a un especialista en caso de dolor intenso, entumecimiento prolongado o heridas que no cicatrizan, con el fin de evitar complicaciones mayores durante la temporada fría. La atención oportuna y cuidados adecuados son claves para disminuir los efectos del frío en los pies.