¿Alguna vez imaginaste que agentes encargados de protegerte podrían estar al frente de actos ilícitos? En Tlalnepantla, Estado de México, esa realidad ha salido a la luz. El pasado 9 de diciembre de 2025, dos oficiales de la Comisaría General de Proximidad y Seguridad Ciudadana fueron arrestados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), acusados de corrupción.
Estos agentes, cuyo trabajo es servir a la comunidad, habrían estado usando placas de policías municipales para cometer actos reprobables. Según la carpeta de investigación presentada ante el Ministerio Público, extorsionaban a ciudadanos, asaltaban, pedían moches e incluso intimidaban a víctimas con la intención de amedrentarlas.
¿Qué llevó a estas detenciones? Un operativo de la fiscalía detectó a los oficiales en medio de acciones ilegales, lo que llevó a su captura. La administración municipal de Tlalnepantla, dirigida por Raciel Pérez Cruz, no tardó en emitir un comunicado: confirmó la detención y afirmó que el gobierno está colaborando estrechamente con la fiscalía en las investigaciones.
Además, explicó que, paralelamente, el área de Asuntos Internos ya inició procesos administrativos contra los oficiales implicados, para determinar las sanciones correspondientes. El Ayuntamiento fue claro: en Tlalnepantla no hay lugar para la corrupción. La autoridad puntualizó que 'quien la hace, la paga' y que cualquier acción indebida será condenada de acuerdo a la ley.
¿Hasta qué punto llega la corrupción en las fuerzas policiales? Este caso refleja una problemática que, aunque grave, también revela el compromiso de las autoridades por combatirla con firmeza.