¿Has estado atrapado en un tráfico interminable en la autopista México-Querétaro? La respuesta podría estar más relacionada con una crisis genuina que con un simple bloqueo vial. En Cuautitlán Izcalli, un grupo de habitantes decidió cerrar totalmente esta vía a la altura del kilómetro 40, en dirección a la Ciudad de México, para denunciar un problema que afecta a miles: el desabasto de agua potable.
¿El resultado? Un caos vial que ha generado filas de autos que superan los 10 kilómetros, afectando a automovilistas, transportistas y pasajeros. Los tiempos de traslado se han triplicado y la circulación en carriles centrales y laterales está detenida. Pero, ¿qué hay detrás de esta congestión?
Los manifestantes aseguran que en varias colonias del municipio el agua llega de forma intermitente o no llega en absoluto. Muchas familias dependen de pipas, cuyo costo puede superar los 500 pesos por carga, una carga que, para muchos, es inalcanzable. ¿Para qué reclaman? Falta de respuesta del organismo que gestiona el agua y omisiones por parte de las autoridades municipales.
Esta problemática no es exclusiva de Cuautitlán Izcalli. Según datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), el Estado de México enfrenta una de las peores crisis hídricas en años. Más del 70% del territorio sufre sequías, y municipios como Tlalnepantla, Ecatepec y, claro, Cuautitlán Izcalli, enfrentan cortes recurrentes en el suministro desde 2024.
Las repercusiones van más allá del acceso al agua. Transportistas y trabajadores han reportado pérdidas económicas importantes. Los usuarios del transporte público han quedado varados, mientras que las cámaras empresariales advierten que la autopista México-Querétaro, una de las más transitadas del país con más de 100 mil vehículos diarios, sufre impactos regionales enormes con cada cierre.
¿Será que la lucha por un recurso tan básico está empezando a desatar un caos que va más allá del tránsito? La situación en Cuautitlán Izcalli y toda la zona refleja una crisis que requiere soluciones urgentes, tanto para el acceso al agua como para la movilidad y economía regionales.