¿Alguna vez te preguntaste qué tan grave puede ser la proliferación descontrolada de perros y gatos en las calles del Estado de México? La respuesta podría sorprenderte. El Congreso de la entidad ha lanzado un llamado urgente a los 125 municipios para que atiendan de una vez por todas este problema creciente.
¿El motivo? Legisladores como Omar Ortega Álvarez y Araceli Casasola Salazar advierten que la falta de control no solo genera caos en las calles, sino que también representa un riesgo serio para la salud y la seguridad de todos. La realidad es que muchos centros de control animal en los municipios operan con recursos limitados, personal insuficiente y en instalaciones que no cumplen con las normativas, lo que hace imposible frenar la sobrepoblación de animales abandonados y sin supervisión.
Para la diputada Araceli Casasola Salazar, la cantidad de perros y gatos en las calles no solo genera conflictos vecinales, sino que también puede derivar en mordeduras, transmisión de enfermedades y afectaciones a la convivencia diaria. ¿Te imaginas qué pasaría si la situación empeora? La prioridad es proteger a la población y que cada municipio asuma su responsabilidad en este asunto.
El Congreso propone varias soluciones: campañas gratuitas y permanentes de esterilización, que son consideradas la medida más efectiva para controlar la población animal. También, se enfatiza en la importancia de fomentar la tenencia responsable, que incluya el uso de correa, la recolección de heces y la identificación de mascotas.
Los legisladores insisten en que los municipios deben actuar de inmediato. Este problema, que crece año con año, ya está impactando la salud pública y el bienestar de las comunidades. ¿Qué pasará si no tomamos cartas en el asunto? La respuesta está en tus manos.