¿Alguna vez te has preguntado cuánto arriesgan quienes usan un uniforme en México? La respuesta duele. En el Estado de México, en lo que va del año, 14 policías han sido víctimas de ataques mortales, una cifra que coloca a esta entidad en el séptimo lugar nacional en violencia contra los oficiales.
¿Y qué significa esto? De los policías asesinados en territorio mexiquense, 9 eran policías municipales en activo, dos pertenecían a la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), dos eran agentes de la Ciudad de México, uno de la Secretaría de Seguridad capitalina y otro, de la Fiscalía General de Justicia de Ciudad de México. Además, se reporta el asesinato de un ex elemento de seguridad del municipio de Tenango del Valle.
Pero, ¿es esto un fenómeno aislado o parte de un problema más grande? La organización Causa en Común, que analiza estos datos, indica que en todo el país van al menos 326 policías asesinados en lo que va del año. Imagínate, ¡un policía muerto cada día! Esto representa un aumento del 17% respecto al mismo periodo de 2024.
¿Y cuáles son los estados más peligrosos? Sinaloa lidera con 44, seguido de Guerrero con 37, Guanajuato con 36, Michoacán con 29, Veracruz con 24, Jalisco con 16 y Puebla y el Estado de México con 14 cada uno. La tendencia revela una alarmante violencia desbordada.
¿Quieres ejemplos concretos? En enero, en Chicoloapan y Malinalco, se reportó el asesinato de cinco elementos en total. El 3 de diciembre del año pasado, dos policías en Chicoloapan fueron atacados a balazos dentro de su patrulla en calles como Río Armería y Allende.
Luego, el 28 de enero, en Malinalco, otros tres agentes de la Dirección de Seguridad Pública fueron emboscados y acribillados en plena vía pública. Y en marzo, la violencia no se detuvo: en Chalco, un elemento de la Secretaría de Seguridad de Ciudad de México fue asesinado.
Estas cifras no solo reflejan un problema de seguridad. ¿Qué está fallando en la protección de quienes arriesgan su vida por nuestra tranquilidad? La respuesta invita a la reflexión y, sobre todo, a la acción.