Cada año, en Toluca, miles de feligreses católicos se congregan para rezar por las almas de los Santos Inocentes. Pero, ¿qué significa realmente esta tradición y por qué conmovió tanto a la comunidad? La celebración tiene sus raíces en la historia bíblica y sigue siendo una de las prácticas más emotivas del calendario religioso.
Los Santos Inocentes son las víctimas infantiles que, según la Biblia, fueron asesinadas por orden del rey Herodes en su intento de eliminar al niño Jesús. La conmemoración, que tiene lugar el 28 de diciembre, no solo es un acto de oración, sino también una reflexión sobre la inocencia perdida y la protección de los más vulnerables.
En Toluca, las iglesias se llenan de fieles que, desde la noche anterior, preparan ofrendas, rezan el rosario y participan en procesiones que recorren las calles. La comunidad ve en esta tradición una forma de honrar la memoria de esos niños y pedir por la paz y justicia en sus vidas.
¿Pero qué impacto tiene en la comunidad? La respuesta está en el sentido profundo de unión y esperanza que se comparte esa fecha. Es un momento en el que las voces se elevan en oración, los corazones se abren a la reflexión y la comunidad se fortalece en su fe.
Al final, esta celebración en Toluca no solo es una muestra de devoción, sino también un recordatorio de la importancia de proteger y valorar a los inocentes en nuestro entorno cotidiano.