¿Alguna vez te preguntaste qué llevó a un exseleccionador de Brasil a aceptar dirigir a la selección peruana? La respuesta tiene una razón clave que pocos conocen. Mano Menezes, el experimentado entrenador brasileño, debutó oficialmente como nuevo director técnico de la 'bicolor' y dejó claro cuál será el núcleo de su proyecto futbolístico.
Desde su primera intervención, Menezes explicó que su decisión no fue solo por una oferta laboral, sino por una profunda motivación personal. Para él, los desafíos son lo que realmente inspiran a los entrenadores. ¿Y qué mejor reto que transformar a una selección en un equipo competitivo en plena reconstrucción?
Uno de los pilares de su filosofía es construir planteles que combinen experiencia y juventud, un proceso difícil, pero fundamental para sostener proyectos a largo plazo. Como él mismo dijo: “Yo tengo mi característica bien definida: yo construyo equipos, con jóvenes y experimentados. No es fácil”.
Pero uno de los temas más relevantes en su presentación fue el recambio generacional. Menezes reconoció que este proceso puede ser duro, especialmente para los jugadores con mayor trayectoria. “Todos sabemos que los jugadores, por más comprensivos que sean, sufren mucho cuando están en la recta final de su carrera. Muchos tienen dificultades para entender ese momento que llega, que tienen que pasarle la posta a los jóvenes”, explicó.
Su gestión del grupo, basada en una buena comunicación tanto con los más experimentados como con los jóvenes, será clave para evitar rupturas internas. “Me comunico bien con los más experimentados y los más jóvenes y eso me motiva mucho, construir equipos”, añadió.
Pero lo que realmente provocó impacto fue su análisis sobre los jugadores peruanos. Menezes aseguró que el futbolista peruano tiene una similitud muy marcada con el brasileño. ¿Por qué? Porque, según él, los peruanos jugaron fútbol de una manera muy cercana a la manera en que Brasil impone su estilo.
El entrenador profundizó diciendo: “Todos dicen que los colombianos son muy habilidosos y que son parecidos a los brasileños, pero los peruanos fueron los primeros en tener esa semejanza y proximidad en cómo juegan”. Esto para él es una ventaja, ya que facilitará la implementación de su estilo de juego y ayudará a que el plantel se adapte más rápidamente a su táctica.
Con sus palabras, Mano Menezes no solo inicia su ciclo con la selección peruana, sino que también deja en claro sus convicciones: construir, manejar con sensibilidad la transición generacional y potenciar una identidad futbolística que, desde su perspectiva, conecta al Perú con una esencia que recuerda mucho al fútbol brasileño.
Con miras a las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030, la selección peruana empieza un nuevo capítulo con un técnico motivado y confiado en el potencial del futbolista peruano. La pregunta ahora es: ¿qué cambios traerá Menezes y cómo responderá Perú a este nuevo desafío?