¿Alguna vez has visto a un entrenador enojado que llega al límite? La rueda de prensa después del impresionante 5-1 que Estados Unidos le propinó a Uruguay dejó mucho más que goles en el campo. La sala se puso tensa en segundos, cuando Mauricio Pochettino, apenas acababa de celebrar la mayor victoria del equipo norteamericano fuera de la Concacaf desde 2011, respondió con una molestia palpable a una pregunta que tocaba su paciencia.
¿Cómo empezó todo? En un partido donde Estados Unidos dominó desde el silbatazo inicial, logrando un 4-0 en la primera mitad, con goles de Sebastian Berhalter, Alexander Freeman y Diego Luna, la tranquilidad parecía reinar. Uruguay logró descontar con un tanto de Giorgian De Arrascaeta en el tiempo añadido, pero en la segunda mitad, Tanner Tessmann sentenció la goleada y dejó claro quién llevaba la ventaja.
Sin embargo, el verdadero conflicto no fue solo en el marcador, sino en la conferencia posterior. Todo comenzó con un periodista que, en su intento por analizar la amplia rotación del técnico argentino, preguntó sobre los ‘jugadores habituales’ del equipo. Aquí fue cuando la chispa saltó. Pochettino, con tono cortante, cuestionó: “¿Quiénes son los jugadores habituales?”. Ante la insistencia del reportero, él sostuvo su postura: “Mi pregunta es, quizá necesitamos detener la conferencia y empezar de nuevo. Porque es como si fuéramos lo opuesto, perdiendo 5-1. Soy el entrenador de Estados Unidos, no el conserje”.
La respuesta, llena de frustración, fue un fuerte mensaje a quien cuestionaba su método y la política de rotación que implementa desde que asumió el cargo, en la que ha utilizado 71 jugadores en poco más de un año. Aunque esto ha generado polémica sobre la estabilidad del equipo, los resultados recientes, incluyendo esta goleada y una racha invicta de cinco partidos, parecen fortalecer su liderazgo.
Antes de esa confrontación, Pochettino había aclarado también cómo selecciona a los jugadores al afirmar: “Cada vez que elijo un once inicial, es la selección masculina de Estados Unidos jugando. Si me conocen, saben que odio hablar así. Es una falta de respeto. Debemos reconocer el mérito de todos los jugadores”.
Por otro lado, el partido en sí mostró la superioridad del conjunto estadounidense, que desde el inicio tomó control absoluto del juego. La expulsión de Rodrigo Bentancur por una infracción significativa sobre Berhalter en la segunda parte, agravó aún más el escenario para Uruguay, que ya venía de empatar a cero ante México en su primer partido.
Este incidente revela mucho más que un simple resultado. Nos muestra a un técnico que, pese a los buenos resultados, no duda en defender su método y poner en su lugar a quienes cuestionan su política de rotación. Mientras tanto, Estados Unidos sigue en una racha positiva, sin derrotas en sus últimos cinco partidos, con Pochettino al mando, buscando consolidar su nuevo estilo de trabajo y carácter en el fútbol internacional.