¿Sabías que en México ocurren entre 400 y 450 incidentes anuales relacionados con el manejo o transporte de gas LP? Una cifra alarmante que refleja la importancia de reforzar las medidas de seguridad. En el Estado de México, esta problemática cobra aún más relevancia, ya que concentra cerca del 15% de estos incidentes debido a su alto volumen de distribuidores y movilidad de unidades.
En respuesta, el alcalde de Toluca, Ricardo Moreno, dio instrucciones precisas a la Coordinación de Protección Civil y Bomberos de la capital mexiquense para intensificar la revisión a pipas y autotanques de gas LP. ¿El objetivo? Detectar posibles fallas y garantizar que estas pesadas unidades operen bajo condiciones óptimas, evitando tragedias.
¿Cómo lo hacen? La evaluación no es superficial. Se crean nuevos puntos de revisión en los recorridos, donde personal de Protección Civil inspecciona desde elementos básicos de seguridad, como banderines, conos y botiquín, hasta el estado físico de las válvulas, conexiones y la documentación obligatoria: permisos, número de serie, año de fabricación y dictámenes de la vida útil de los tanques.
¿Y qué pasa si detectan un problema? Si la falla es grave y pone en riesgo la seguridad, la unidad es asegurada de inmediato, deteniendo su operación. En casos de irregularidades menores, se emite una notificación para que los operadores corrijan los defectos y reporten una vez solucionados.
En la jornada más reciente, Protección Civil revisó siete unidades en la delegación San Mateo Otzacatipan. ¿El resultado? Todas cumplieron con las medidas y no se encontraron irregularidades que ameritaran suspensiones.
Con acciones como este operativo permanente denominado ‘Pipa Segura’, Toluca busca reducir los riesgos locales y proteger a sus habitantes de un peligro potencial que, en cifras, puede ser muy grave. ¿Será suficiente? La respuesta la tienen estos intensos controles.