Durante el invierno, una sopa caliente y nutritiva es la opción ideal para cerrar el día con una comida ligera y deliciosa. Aunque existen muchas variedades tradicionales, como la sopa de ajo española, la minestrone italiana o la sopa de cebolla francesa, la cocina japonesa ofrece alternativas originales y fáciles de preparar en casa. Una de ellas es la sopa con gyozas congeladas, que combina sabores auténticos y rapidez en su preparación.
Esta receta consiste en un caldo aromatizado con ajo, jengibre, salsa de soja, aceite de sésamo y vinagre de arroz, en el que se cocinan las gyozas congeladas hasta que adquieren una textura jugosa y sabor intenso. Además, se pueden incorporar verduras como col china y setas shiitake para enriquecer su contenido nutritivo, aportando fibra, vitaminas y variedad de ingredientes.
El secreto de esta sopa japonesa radica en cocer las gyozas directamente en el caldo, logrando una consistencia y sabor únicos. Para un toque final especial, se espolvorean semillas de sésamo tostado y se añade un chorrito de aceite de sésamo, lo que realza aún más su perfil gustativo.
Ideal para cuatro comensales, esta receta puede prepararse en pocos minutos, aprovechando las gyozas congeladas para mayor comodidad. Se recomienda guardar las sobras sin las gyozas en un recipiente hermético en refrigeración, consumiendo preferentemente en 24 horas, ya que la masa se ablanda con el tiempo.
Fuentes: Infobae