El presidente de Perú, José Jerí, afirmó públicamente que no ha cometido ningún delito después de ser captado llegando encapuchado a una reunión privada con el empresario chino Zhihua Yang, en diciembre pasado. Las imágenes difundidas por el programa 'Punto Final' generaron cuestionamientos sobre su conducta y la transparencia en su gestión, además de abrir una investigación fiscal por presuntos vínculos con temas de corrupción.
Las imágenes muestran al mandatario llegando en la noche del 26 de diciembre a un edificio en San Borja, donde se encuentra un restaurante chino exclusivo. Jerí descendió de un vehículo oficial con vestimenta casual, capucha y un morral, y permaneció en el lugar cerca de una hora y media. Aunque aclaró que la reunión no fue oficial y estuvo relacionada con la celebración del Día de la Amistad Perú-China, admitió que la forma en que asistió generó suspicacias y que asumirá un "mea culpa" por ello.
Durante la entrevista en el programa 'Sin Rodeos', conducido por Milagros Leiva, el presidente reiteró su postura y defendió su conducta ante las críticas. "No he cometido ningún delito, y en octubre del año pasado asumí mi compromiso de transparentar mis acciones", afirmó. Reconoció que vestir de manera informal y usar capucha en horario nocturno fue un error político, pero negó cualquier implicación en actividades ilícitas.
Asimismo, Jerí abordó las pesquisas fiscales relacionadas con posible tráfico de influencias en contrataciones públicas vinculadas a su entorno empresarial. La fiscalía anticorrupción sospecha que en la reunión participaron intereses empresariales que podrían haber buscado favores en contratos con instituciones como la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao.
El mandatario explicó que, debido a la investigación en curso, debe ser cauteloso en sus declaraciones y negó haber gestionado beneficios indebidos. "La reunión fue relacionada con actividades comerciales del empresario, que conocí a través de la prensa y nunca me pidió favores directos o indirectos", añadió, resaltando que desconocía que el empresario vendía cámaras, detalles que supo solo posteriormente por noticias públicas.
Jerí cerró señalando que su administración busca un estilo de gestión cercano a la ciudadanía, asumiendo sus errores políticos pero reafirmando su integridad legal y moral para gobernar, según informó 'Infobae'.