El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aclaró que Canadá financió en su totalidad la construcción del puente internacional Gordie Howe, que conecta Windsor, Ontario, con Detroit, Michigan. La declaración surge tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos debería recibir compensaciones por el proyecto, que Trump afirmó que no sería abierto hasta recibir dichas compensaciones.
Carney mantuvo una conversación telefónica con Trump en la que explicó que la infraestructura, cuyo costo superó los 4.700 millones de dólares, fue financiada enteramente por Canadá. En su declaración, el premier resaltó que tanto materiales como mano de obra estadounidense participaron en la obra, destacando que se trata de un ejemplo de cooperación bilateral. Además, afirmó que la propiedad del puente es compartida entre el gobierno canadiense y el estado de Míchigan.
El puente, cuyo nombre rinde homenaje a la leyenda del hockey Gordie Howe, tiene una extensión de 2.4 kilómetros sobre el río Detroit y está previsto que sea inaugurado en 2023. Se convertirá en el puente atirantado más largo de Norteamérica y será un eje fundamental para el comercio bilateral, en un contexto donde la región enfrenta un incremento en el movimiento de vehículos y carga que cruzan diariamente.
El conflicto diplomático comenzó cuando Trump publicó en su red social Truth Social que no permitiría la apertura del puente hasta que Estados Unidos reciba una compensación completa, y que Estados Unidos debería tener al menos la mitad de la infraestructura. La obra fue financiada con fondos del gobierno canadiense y se recuperará mediante peajes dirigidos a los vehículos que crucen desde Canadá hacia Estados Unidos.
Durante la negociación, Trump solicitó la participación del embajador de Estados Unidos en Canadá, Pete Hoekstra, quien fue confirmado en 2025 en una votación bipartidista, en un contexto de tensiones crecientes en la relación bilateral. Carney afirmó que la conversación fue positiva y que la situación se resolverá, confiando en que el puente fortalecerá el comercio y el turismo entre ambos países.
Asimismo, Carney expresó su intención de seguir fortaleciendo los lazos económicos, a pesar de las diferencias en temas comerciales y políticos, como los aranceles impuestos por Estados Unidos y las negociaciones sobre exportaciones con China, que ha generado advertencias de posibles represalias arancelarias por parte de Washington. El primer ministro también abordó la incidencia de estas tensiones en otros ámbitos, como restricciones comerciales y políticas de importación de productos agrícolas y bienes de Estados Unidos en Canadá.