Las perspectivas económicas en Argentina para 2026 y 2027 muestran una relativa estabilidad en el tipo de cambio y en la inflación, según los últimos informes de analistas locales y extranjeros. A inicio de 2026, el dólar oficial se encuentra por debajo del cierre de 2025, mientras que la inflación, lejos de disminuir, ha vuelto a acelerarse, situándose cerca del 3% mensual en algunos meses.
El análisis de LatinFocus y FocusEconomics indica que, aunque la inflación anual proyectada para 2026 es de aproximadamente 25.4%, esta estimación aumentó ligeramente respecto a diciembre pasado, y para 2027, la inflación se prevé en 15.7%. Los expertos consideran que la desaceleración de los precios continúa, aunque presiones relacionadas con la depreciación del peso y las políticas cambiarias podrían influir en la dinámica inflacionaria.
En cuanto al tipo de cambio, el peso se aprecia un 2.4% mensual hasta febrero, cotizándose en torno a 1,433 pesos por dólar en mercado oficial, y 1,435 en el paralelo. Las proyecciones señalan que ambos tipos de cambio se debilitarán hacia finales de 2026, con un valor estimado de aproximadamente 1,728.60 pesos en el mercado oficial y cerca de 1,947.4 en el paralelo para 2027. Estas cifras representan una ligera baja en comparación con pronósticos anteriores.
El Banco Central mantiene un esquema que permite la depreciación del peso dentro de una banda indexada a la inflación pasada para evitar atrasos cambiarios, lo cual, junto con la reducción de subsidios, ejercen presión sobre algunos productos importados. La depreciación proyectada del peso para 2026 es del 18.8% desde el cierre de 2025, aproximadamente 6.6 puntos porcentuales por debajo de la inflación prevista.
La actividad económica mostró una ligera caída del 0.3% interanual en noviembre de 2025, con sectores como la manufactura, construcción y transporte presentando decrecimientos, mientras que agricultura y hostelería registraron mejoras. Sin embargo, las perspectivas para el crecimiento del PIB se mantienen optimistas, estimándose un incremento del 3.2% tanto en 2026 como en 2027, impulsado por la recuperación de salarios y tasas de interés más bajas, además de la inversión en proyectos a gran escala tras las elecciones intermedias.