¿Alguna vez te ha tocado dejar tu auto unos minutos y volver para encontrarte con vidrios rotos y pertenencias robadas? Eso mismo le está sucediendo a los habitantes de Toluca. En los últimos días, varias delegaciones de la ciudad han sido escenario de una ola de cristalazos que parecen no detenerse.
Todo empezó en la calle Heriberto Enríquez, en la esquina con Paseo Tollocan. Durante la madrugada del miércoles, cuatro vehículos fueron vandalizados en ese mismo lugar. La escena era desconcertante: cristales dispersos en cuatro montículos en el estacionamiento de la Unidad Deportiva Filiberto Navas, que actualmente funciona como oficina central del Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte de Toluca (IMCUFIDET).
Pero no fue un caso aislado. En menos de 48 horas, otros cuatro incidentes fueron denunciados en redes sociales. Los puntos afectados incluyen el estacionamiento del restaurante Toksub en Alfredo del Mazo, así como la tienda Oxxo en Santa Ana Tlapaltitlán, en la calle 23 de Septiembre, en la colonia Morelos Primera Sección.
Lo que más preocupa a la ciudadanía es que estos delitos no solo ocurren de noche. En varias ocasiones, los ladrones actúan en pleno día; esperan a que las víctimas estacionen sus autos, se alejen unos segundos y rápidamente rompen el vidrio para robar mochilas, bolsos, documentos u objetos de valor, todo en cuestión de segundos. ¿Se trata de una nueva modalidad delictiva o una banda especializada? La realidad es que el temor crece cada día.
Ante esta ola de delincuencia, los residentes de Toluca han exigido al alcalde Ricardo Moreno Bastida que refuerce la vigilancia y la presencia de agentes de la Dirección General de Seguridad y Protección en todas las delegaciones. La población está cansada de estos ataques y busca soluciones inmediatas para frenar estos robos que parecen haberse convertido en una moda peligrosa. ¿Logrará la autoridad contener esta situación antes de que aumenten las víctimas?