¿Te imaginas despertar y encontrar una atmósfera de miedo y desconfianza en tu propia comunidad? Así están viviendo los habitantes de Valle de Chalco tras una escalada de violencia sin precedentes.
Esta mañana, la escena fue impactante: encontraron el cuerpo de una persona colgada de un árbol de pirul en la avenida Lombardo Toledano, justo en la carretera Chalco-Tláhuac. La policía municipal acordonó el área mientras esperaban a los peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México. Pero, ¿qué hay detrás de este hallazgo?
Lo sorprendente es que esta tragedia se suma a una serie de hechos violentos ocurridos desde el jueves pasado, cuando se reportaron varios cuerpos embolsados en diferentes puntos del municipio. Estos cuerpos estaban acompañados de narcomensajes que no solo generaron pánico entre los habitantes y comerciantes, sino que además contenían amenazas directas contra el presidente municipal, Alan Velasco, así como contra policías municipales, estatales y personal de la Fiscalía.
¿El mensaje? Una advertencia clara de que las fuerzas del crimen están operando sin restricciones, elevando la tensión en una región donde los delitos de alto impacto, como extorsión, robo con violencia y narcomenudeo, ya alcanzan niveles alarmantes. Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el Estado de México sigue figurando entre las entidades con más homicidios dolosos en todo el país, y la zona oriente del estado concentra una gran cantidad de estos delitos.
Por ahora, las autoridades no han confirmado si el cuerpo encontrado está vinculado con las amenazas y homicidios anteriores. Sin embargo, varias fuentes oficiales no descartan ninguna línea de investigación, especialmente debido a la proximidad en el tiempo de estos sucesos.
La ciudadanía de Valle de Chalco expresa su hartazgo y temor ante esta ola de violencia. Los vecinos exigen una respuesta contundente de los tres niveles de gobierno para detener lo que ya consideran uno de los inicios de año más violentos en la historia reciente del municipio. La pregunta es: ¿hasta cuándo seguirá esta espiral de violencia que amenaza con destruir la tranquilidad de una comunidad?