¿Alguna vez pensaste que un problema local podría salpicar a toda una región? La problemática de la recolección de residuos en El Oro, Edomex, está tomando un rumbo inesperado y preocupante.
Desde hace más de dos meses, El Oro enfrenta una crisis severa en la recolección de basura. Pero lo que empezó como un conflicto municipal ahora se convierte en una amenaza interestatal. La basura acumulada en El Oro ya cruza fronteras y ha comenzado a invadir las zonas boscosas de Tlacotepec, en el municipio michoacano de Tlalpujahua.
Los habitantes de esta comunidad han denunciado una invasión de bolsas, plásticos y hasta materiales de construcción que provienen del municipio vecino. La presencia de estos desechos no solo daña el entorno natural, contaminando áreas verdes, sino que también pone en riesgo la salud pública.
¿Y qué tan grave es esto? Muy grave, considerando que la temporada navideña —la más importante para Tlalpujahua— ya está en marcha. Tlalpujahua no solo es popular por sus tradicionales esferas navideñas; es un corredor turístico reconocido a nivel nacional. La acumulación de basura podría ahuyentar a turistas nacionales e internacionales, afectando economía y tradición.
¿Pero qué generó todo esto? La raíz del problema radica en la falta de pago del Ayuntamiento de El Oro a la empresa encargada de la recolección de basura. Esto ha provocado paros laborales intermitentes, dejando a muchas comunidades sin un lugar adecuado para desechar sus residuos, y permitiendo que la basura se acumule en zonas públicas y boscosas.
La situación ha encendido la alarma entre los vecinos de la región fronteriza. Exigen que las autoridades del Estado de México y del municipio de El Oro atiendan de inmediato este conflicto. El objetivo: evitar un desastre ambiental y proteger la actividad económica basada en el turismo y la tradición navideña.
¿Se va a solucionar pronto? Eso dependerá de la capacidad de las instituciones para actuar con urgencia y evitar una crisis aún mayor. Por ahora, una cosa está clara: la salud del ecosistema y la economía local están en juego y no pueden seguir siendo ignoradas.