¿Alguna vez imaginaste que una escuela pudiera convertirse en un foco de contagio tan peligroso? En Valle de Chalco, la comunidad educativa de la Secundaria Técnica No. 422 Héroes de la Independencia, ubicada en la colonia Santa Cruz, enfrenta una crisis sanitaria que crece día con día.
Los padres de familia están en alerta máxima: aseguran que 'ya va medio salón contagiado'. Con más de 900 estudiantes en la escuela, esta cifra es solo la punta del iceberg de una problemática mucho más grave.
El origen del problema se remonta a semanas atrás, cuando los tutores descubrieron que la escuela opera sin agua potable. Esto impide que los niños puedan lavarse las manos, una medida básica y crucial para prevenir infecciones virales. Los baños, que deberían ser espacios de higiene, están en condiciones insalubres, acumulando residuos y sin insumos como jabón o papel sanitario.
Según la Secretaría de Salud, el virus Coxsackie se transmite con facilidad en sitios donde la higiene brilla por su ausencia, afectando principalmente a niños de 5 a 15 años. La presencia de cucarachas en los salones, reportada también por los padres, agrava aún más la situación. Pese a esto, las respuestas de las autoridades escolares parecen limitadas a un simple 'lo checamos', sin acciones concretas.
La falta de control de plagas y de un protocolo de limpieza aumenta el riesgo sanitario y contribuye a que se multipliquen infecciones gastrointestinales en la región. Datos del SISVER indican que en el Estado de México se registran más de 58 mil casos anuales de estas enfermedades.
¿Y qué respuesta ha dado la directiva? Nada más y nada menos que la omisión de implementar jornadas de sanitización o protocolos que garanticen un ambiente seguro. Los mismos padres, preocupados, ofrecieron colaborar llevando agua y productos para limpiar las áreas comunes. Sin embargo, estas acciones voluntarias no reemplazan la responsabilidad institucional.
La Secretaría de Educación del Estado de México establece claramente que el acceso a agua potable es una condición indispensable para la operación de cualquier escuela. La situación en Valle de Chalco contraviene estos lineamientos básicos.
Por ello, los padres están haciendo un llamado urgente a la Supervisión Escolar y a la Dirección Regional de Educación. Exigen que se restablezca el suministro de agua, se realicen sanitizaciones completas, se fumigue la escuela y se lleve a cabo una revisión epidemiológica. La finalidad: evitar que este brote crezca y afecte a más niños y docentes.
¿Será suficiente esta intervención para detener la propagación? La comunidad escolar, y en especial los padres, ya no están dispuestos a esperar. La salud de sus hijos está en juego.