¿Alguna vez te imaginaste que instalaciones construidas para proteger a la comunidad terminaran en completo abandono? Esa es exactamente la situación en Tlalmanalco, Edomex, donde los módulos de vigilancia en San Rafael, específicamente en Barrio Alto y La Cañada, llevan meses sin personal, sin mantenimiento y sin funciones.
Lo que debería ser un punto de apoyo para las familias ahora es un espacio que genera miedo. Vecinos han reportado que estos lugares se han convertido en focos para el consumo de alcohol y, presuntamente, de sustancias ilícitas, incluso en pleno día. ¿Qué pasa cuando los espacios diseñados para la seguridad fallan así?
La alarmante realidad se agravó en diciembre de 2025, cuando ocurrieron al menos dos homicidios en San Rafael, mientras la infraestructura de seguridad permanecía inutilizada. La ausencia de patrullas y policías ha hecho vulnerable a toda la comunidad, dejando a las familias en riesgo constante.
Al recorrer los módulos abandonados, se evidencian vidrios rotos, grafiti, basura acumulada y botellas de alcohol. Estos inmuebles, en lugar de brindar protección, se han convertido en refugios improvisados, agravando aún más la sensación de inseguridad en todo el municipio.
Los vecinos no piden milagros, sino acciones concretas. Exigen una intervención inmediata del Ayuntamiento de Tlalmanalco y de la Secretaría de Seguridad estatal para rehabilitar estos espacios y, sobre todo, implementar una estrategia efectiva de presencia policial permanente. ¿Será posible recuperar la tranquilidad en San Rafael y en todo Tlalmanalco? La comunidad espera respuestas y soluciones urgentes.