¿Alguna vez te has preguntado cuántas historias oscuras se esconden en las calles que menos imaginas? En Ecatepec, Estado de México, la respuesta puede ser más fuerte de lo que piensas.
El 13 de enero de 2026, un hallazgo estremecedor tuvo lugar en un terreno baldío bajo un puente que conecta Tepexpan y Ecatepec. Ahí, un hombre, envuelto en bolsas negras y con signos evidentes de violencia, fue abandonado durante la madrugada. ¿Qué llevó a que su cuerpo terminara en ese lugar? La policía aún no revela su identidad, pero las pistas revelan un escenario de tortura.
Testigos que transitaban por el área, una zona de poca iluminación y con accidentes recurrentes, confirmaron que vieron indicios que ayudaron a las autoridades a confirmar la escena. La zona fue sellada y se iniciaron las investigaciones, pero para los vecinos y comerciantes del lugar, esta situación se ha vuelto rutinaria.
En un barrio donde cada día es igual, la presencia de cuerpos sin vida ya no sorprende; la violencia, simplemente, se ha convertido en parte del paisaje diario.
Un comerciante informal, que trabaja cerca del lugar, expresó con resignación: "Aquí ya no hay susto, solo resignación". La constante exposición a este tipo de hechos ha generado una existencial apatía entre quienes viven y trabajan en este tramo, donde las desapariciones y asesinatos parecen ser la norma.
¿Hasta cuándo esta situación seguirá siendo parte de la sombría rutina de Ecatepec? La pregunta queda en el aire, mientras la violencia sigue dejando su huella en las calles que muchos llaman su hogar.