¿Alguna vez te has preguntado qué sucede con las vidas que se pierden en el olvido? La historia de Tayron Paredes Gamboa, un joven venezolano de 23 años, te dejará sin aliento.
En la localidad de Coyotepec, Estado de México, tras cuatro meses de una angustiosa búsqueda, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de Tayron. La noticia cayó como un balde de agua fría para sus familiares y amigos, que durante todo ese tiempo anhelaron una respuesta.
¿Quién era Tayron? Era un joven originario de Caracas, Venezuela, y se desempeñaba como DJ y repartidor de comida por aplicación. La noche del 19 de septiembre de 2025, salió en su motocicleta desde Cuautitlán Izcalli, donde había estado realizando entregas, con la intención de volver a casa. Pero algo cambió esa noche.
Antes de desaparecer, Tayron comunicó a sus familiares una profunda desconfianza por el lugar al que se dirigía. En su última llamada, expresó que, mientras salía en su motocicleta, sentía miedo y preocupación por estar en una zona de monte. Sus palabras quedaron grabadas en la memoria de quienes lo escucharon, dejándolos con un nudo en la garganta.
¿Y qué ocurrió después? La última vez que fue visto, llevaba puesta una camisa negra, pantalón marrón oscuro y zapatos grises. Sin embargo, lo que sucedió en esos momentos permanece en la incertidumbre.
Tras semanas de investigación, las autoridades localizaron el cuerpo del joven en Coyotepec, municipio vecino a Huehuetoca. La noticia, difundida en las redes sociales oficiales, ha generado un profundo impacto y muchas preguntas sin responder.
Este caso nos recuerda lo frágil que puede ser la vida y la importancia de mantenernos alertas y cuidar de quienes amamos. ¿Qué le pasó realmente a Tayron? ¿Hubo alguna negligencia o fue víctima de alguna situación peligrosa? La respuesta todavía está por conocerse, pero su historia nos invita a reflexionar sobre la seguridad en nuestras calles y la necesidad de justicia.