¿Alguna vez te has preguntado cuánto puede cambiar en segundos la vida de alguien? En Toluca, esa reflexión cobra sentido tras una tragedia ocurrida el 17 de enero de 2026.
Todo empezó cuando un hombre de 40 años, que había acudido a retirar una suma importante de dinero en el banco BBVA de la Plaza San Fermín, fue víctima de un asalto brutal. Intentaba irse con su maletín cuando fue abordado por un desconocido que descendió de una motocicleta. Sin mediar palabra, el agresor le golpeó con la culata de una pistola y, en un acto violento, le disparó con un arma calibre 22 milímetros.
El atacante quería robarle el maletín y huyó rápidamente con un cómplice, dejando al hombre herido y desangrándose en plena calle. Otros cuentahabientes, alarmados por los gritos y la situación, llamaron a emergencias, que llegaron rápidamente y lo trasladaron a la Clínica 220 del IMSS.
A pesar de los esfuerzos médicos y de que entró en cirugía para detener la pérdida de sangre, el hombre no resistió y falleció en la clínica. Familiares confirmaron su fallecimiento y pidieron que su cuerpo fuera llevado a Ecatepec, su lugar de origen, donde fue velado.
Las autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ya trabajan en la investigación para dar con los responsables. Este trágico suceso no fue un caso aislado; al día siguiente, otra víctima, una mujer en una sucursal de Scotiabank en Paseo Tollocan, sufrió un asalto en el que le despojaron de 2.5 millones de pesos, justo mientras esperaba ser atendida.
¿Hasta dónde llegará esta ola de violencia en Toluca? La pregunta permanece en el aire, mientras las autoridades intensifican sus esfuerzos para detener estos delitos y devolver la paz a sus ciudadanos.