¿Te imaginas estar en tu coche oficial y de repente, un aluvión de balas altera tu día? Eso fue exactamente lo que le sucedió a una servidora pública de Tecámac. Mientras viajaba en su vehículo oficial, fue víctima de un ataque armado. La situación fue rápida y peligrosa, pero afortunadamente, ella logró salir de peligro. ¿Qué motivó este atentado? Aunque las autoridades aún investigan los detalles, la buena noticia es que la funcionaria está fuera de peligro. Este incidente plantea preguntas importantes: ¿quién estuvo detrás y por qué? La seguridad de quienes trabajan por la comunidad debe ser prioridad. La historia continúa desarrollándose, pero una cosa es clara: en Tecámac, la vulnerabilidad ante la violencia sigue siendo una realidad que todos debemos entender y afrontar.