¿Alguna vez te has preguntado cómo un instante puede cambiar vidas para siempre? La noche del viernes en Ocoyoacac, México, fue testigo de un oscuro episodio que dejó a una familia devastada y a un hombre muerto en un abrir y cerrar de ojos.
Era madrugada cuando Genaro, de 37 años, viajaba en su Nissan Versa blanco, acompañado de una mujer en la avenida Acueducto, cerca del barrio de Santa María. La calma se rompió de golpe, cuando una camioneta les cerró el paso y, en cuestión de segundos, se convirtió en un escenario de violencia.
¿Quiénes eran los desconocidos? ¿Qué motivó el brutal ataque? La escena fue rápida: varios disparos alcanzaron el vehículo y lograron detener la marcha de Genaro, quien quedó gravemente herido. La acompañante, por su parte, salió ilesa, atrapada en medio del caos.
Alertada, la mujer no dudó en llamar a los servicios de emergencia. Minutos después, paramédicos de Protección Civil llegaron al lugar, pero lamentablemente solo pudieron confirmar lo inevitable: Genaro había fallecido a causa de una herida de bala en la cabeza.
Las autoridades de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) acordonaron el área para iniciar la investigación. Peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) acudieron para levantar el cuerpo y notificar a los familiares, que estaban destinados a enfrentar un fin de año marcado por la pérdida.
¿Quiénes fueron los responsables? La comunidad y las autoridades aún buscan respuestas, mientras la escena del crimen guarda secretos en sus calles. Una noche que nadie olvidará, dejando tras de sí más preguntas que respuestas, y a un hombre cuyo destino cambió en un abrir y cerrar de ojos.