IXTAPALUCA, Edomex. — El pasado 18 de diciembre de 2025, el municipio fue escenario de una aparición inesperada que ha dejado a todos en suspenso. Felipe Arvizu, el alcalde de esta localidad, fue visto en público por primera vez en más de un mes, participando en una misa de cuerpo presente en honor al fallecido gerente de Finanzas y Administración del OPDAPAS Ixtapaluca.
¿Pero qué hay detrás de esa breve aparición? Asistentes al acto aseguran que el edil se mostró visiblemente deteriorado, generando alarma y murmullos entre trabajadores, vecinos y actores políticos. La pregunta que todos se hacen: ¿Cuál es realmente su estado de salud? ¿Será este un indicio de las dificultades que enfrenta para continuar al frente del municipio?
Ixtapaluca, con una población que supera los 540 mil habitantes según datos del INEGI, requiere un liderazgo firme y estable. Sin embargo, en los últimos meses, se han reportado reclamos por deficiencias en servicios públicos, falta de obras de impacto y problemas financieros en organismos como OPDAPAS.
Expertos en administración pública señalan que la ausencia prolongada de un alcalde puede generar una profunda incertidumbre institucional. En municipios del Estado de México, encuestas del INEGI (ENCIG) muestran que más del 60 por ciento de la población desconfía de las autoridades locales, una tendencia que también se refleja en Ixtapaluca.
Por el momento, el Ayuntamiento de Ixtapaluca no ha emitido ninguna declaración oficial sobre el estado de salud de Felipe Arvizu ni sobre posibles cambios en el liderazgo del municipio. Mientras tanto, vecinos y actores políticos exigen transparencia, estabilidad y resultados concretos, ante una comunidad que enfrenta graves desafíos en seguridad, servicios y gobernabilidad.
¿El silencio oficial es señal de una crisis mayor? La comunidad espera respuestas, mientras el tiempo y la salud del edil siguen siendo un misterio que aumenta la incertidumbre en Ixtapaluca.