¿Hasta dónde puede llegar la incertidumbre? Desde el 25 de noviembre, en Tecámac, Estado de México, dos personas han desaparecido sin dejar rastro, y sus seres queridos llevan más de 45 días en un limbo de angustia. Carlos Garduño García, de 39 años, y Miriam Manjarrez Álvarez, de 33, salieron esa tarde de sus hogares en Los Héroes Tecámac, sección Bosques, con destino al banco y a surtir insumos para la barbería en la zona de Ojo de Agua, donde ambos trabajaban.
Pero, ¿qué fue lo que sucedió después? Los reportes oficiales indican que, desde ese momento, nunca más fueron vistos. La comunidad y la familia se preguntan: ¿realmente se los tragó la tierra? Lo que hace todavía más oscuro el caso es que las cámaras del C5 cercanas a la ruta aparentemente no registraron nada, por fallas técnicas o mantenimiento. Además, la camioneta Chevrolet Trax roja, modelo 2018, en la que viajaban, fue reportada como robada.
¿Y los esfuerzos por encontrarlos? A pesar de la denuncia formal y de los recorridos por ministerios públicos y dependencias oficiales, no hay avances claros. La madre de Carlos, Inés, no ha dejado de buscar. Ha tocado puertas, pedido ayuda y exigido respuestas. Con lágrimas en los ojos, describe a su hijo como un hombre responsable, un padre dedicado y un trabajador incansable. La familia y amigos de Miriam coinciden en que ella es una mujer cercana, amable y de confianza absoluta.
La esperanza está puesta en la revisión de las llamadas telefónicas, prevista para el próximo 9 de enero. ¿Podrán estos datos ofrecer alguna pista? La comunidad mantiente la esperanza de que esta revelación pueda ser la clave para encontrar a Carlos y Miriam, o al menos, para saber qué les pasó aquella fatídica tarde en Tecámac.