¿Alguna vez te has preguntado cómo un simple momento de celebración puede tornarse en una tragedia? El 1 de enero de 2026, en Toluca, Estado de México, ese escenario fue el escenario de una historia que impacta a toda la comunidad.
Todo empezó en la colonia de San Nicolás Tolentino, un día que, para muchos, es motivo de festejo, pero que para una pareja se convirtió en una noche de horror. Jesús N. y su ex pareja sentimental compartían un inmueble cuando, de repente, las circunstancias se tornaron violentas.
Según las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), Jesús N. comenzó a agredirla físicamente, y también a su hija menor de edad. La violencia desatada en ese domicilio fue tan intensa que la víctima logró, en un momento de descuido del agresor, escapar del lugar para buscar ayuda.
¿Y qué sucedió después? Minutos más tarde, un familiar de la víctima llegó al domicilio y solicitó apoyo a la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM). Gracias a esa acción rápida, las autoridades lograron detener a Jesús N., quien inmediatamente fue presentado ante el Ministerio Público y posteriormente ingresado en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de la zona.
La justicia ya tomó cartas en el asunto. La Autoridad Judicial vinculó a proceso a Jesús N. por su posible participación en un delito en grado de tentativa de feminicidio, un paso crucial en la protección de la víctima y en la lucha contra la violencia de género.
Por ahora, el acusado permanecerá en prisión preventiva, y el plazo para la investigación complementaria se fijó en tres meses. ¿Qué pasará en este caso? La historia todavía está en desarrollo, pero una cosa es clara: la violencia contra las mujeres sigue siendo una problemática urgente que exige toda nuestra atención y acción.